domingo, 25 de mayo de 2008

DESEMPLEO.

El hombre lobo del pueblo, Alejandro Bioneski, volvía a la oficina del paro. Los motivos trascendían la simple y conocida crisis económica. La verdad, la pura verdad, se explicaba con dos factores muy claros: El robo del satélite, la misteriosa desaparición de la Luna el pasado domingo, y el hecho de que cualquier empleo posible en Argesia tiene que ver con sus fabulosas minas de  plata.

viernes, 23 de mayo de 2008

CONFIDENCIAS



Foto del verano de 2005, en El Rompido


Miro esta luna de agosto. Tiene a sus pies un fiel lucero. Mientras la observo, repaso este día de hoy con una sonrisa en los labios; miro también al lucero y me dan ganas de contarle unas cuantas cosillas que cualquiera le contaría a Dios; ¡bueno, por si acaso estoy equivocada y resulta que anda por ahí; que en ese caso no creo que ambos anden demasiado lejos!

Me encantan los días como estos, agridulces. Incluso no me importa si son más agrios que dulces, porque de esa manera, el dulzor en mi boca se multiplica por el ansia con que lo recibo y el gustazo me cunde mucho más.

Hoy es día de desastre y reflexión por ello mismo. Hay que controlar el desastre para que él no te controle a ti. Es día de agradecer ciertas cosas y a la vez desear que puedas agradecerlas siempre, y que no se termine volviendo algo detestable (el lucero me mira intrigado, extrañado, lo sé). Todo lo bueno encierra un riesgo; el riesgo a la pérdida. Todo lo malo lleva consigo la bondad que la esperanza nos regala.

A veces es sólo una cuestión de tiempo para poder valorar la naturaleza de las cosas. Pienso en mis virtudes, y en ellas no encuentro nada original o fuera de lo común; más bien lo contrario. Pienso en mis defectos y curiosamente compruebo cómo algunos me han salvado de cometer otros aún peores. Con eso me doy por satisfecha. Aunque casi siempre los llevo como un lastre acomodado en el tiempo.

Qué cara me habrá visto hoy ese chico que me ha vendido el libro del filósofo hindú Jiddu Krishnamurti, cuando le leo el apellido, que lo llevaba memorizado en la agenda de mi teléfono móvil, y no conforme con la información, me pide que se lo muestre para poder teclearlo en el ordenador. Y cual es mi sorpresa al oírlo decir bajito:

“Regla en enero, el tres- regla en febrero, el uno- regla en marzo…”

Entonces caigo en la cuenta y tengo que decirle:

“El último dato que aparece en mayúsculas, si no le importa.”

Qué cara me habrá visto de boba. La misma que le he visto yo a él. Al momento nos hemos reído, incluso una hora después hemos vuelto encontrarnos por el centro comercial y nos hemos sonreírnos nuevamente, ya con menos cara de tontos.

Es posible que el desastre de mi agenda, uno de mis mayores defectos, lucero hermoso, que brillas impecable en ese cielo tan, tan ordenado, sea el causante de mi primera sonrisa del día y de la primera mirada de complicidad. Bendito desorden pues.

ÚLTIMO INTENTO.

-Ya puedo ver bien otra vez, ¡no estoy ciego!, -gritó el abuelo Cosme.

-Demuéstrenoslo, -contestó el yerno, Cayetano, dueño del piso, doblando el periódico.

Don Cosme se agachó y, bajo la media luz del pasillo, recogió un imperdible del suelo junto a los pies de su hija, Nati, que preparaba la cena y no quería disgustos.

-¿Qué? ¿Eh? ¿qué? –preguntó el abuelo, triunfal.

Cayetano permaneció callado intentando recordar una película sobre la II Guerra Mundial.

Don Cosme hizo ver a su hija que tenía un zapato de cada color. Ahí dio un buen golpe.

-Vamos a tomar algo, para celebrarlo -dijo Cayetano.

-Sssi, una cervecita aquí al lado, -dijo Nati, loca de alegría por no tener que freír pescado de noche.

Tras tres pasos iguales, don Cosme abrió la puerta de la calle.

“La gran evasión, así se llamaba” se dijo Cayetano.

Antes de salir, don Cosme se arregló el pelo frente a la pared.

Cuando cerraban la puerta, el nieto preferido de don Cosme, Blasito, preguntó:

-Abuelo, ¿qué te parece el cuadro que he puesto al lado de la puerta en lugar del espejo?

A don Cosme no lo llevarían a Disneylandia. Pero Nati ya estaba en el portal y se libró de la fritanga.

PARECE MENTIRA...

Parece mentira. ¡Quién me lo iba a decir hace un año! Éste es mi último trabajo de clase de Dibujo y me encanta poder compartirlo con vosotros que tanto me habéis animado. Perdón por mi paréntesis de estos días. Tengo ganas de volver a escribir.... Aunque realmente nunca he dejado de hacerlo.

(Me encantan los progresos de nuestro polluelo)

jueves, 22 de mayo de 2008

UNA HISTORIA (VERDADERA) BREVE.

Dos niñas de dos y tres años, hermanas, van a la guardería temprano. Las lleva el padre. Por la tarde, vuelven a casa con la madre, que las recoge. Tanto al ir como al volver, ambas niñas se paran, todos los días, ante un gran escaparate de cristal donde contemplan un juego de construcción enorme y complejo, junto a su caja. No tienen mucho tiempo, hay prisas. No lloran ni forman escándalo alguno. Se miran y siguen el camino.
Los padres, una noche, comentan lo que ocurre y acaban comprando el juego. Comienza a armarlo el padre, el primer domingo que tienen libre. Pasan las horas y la complejidad le cansa. La madre acude en su ayuda, atornillando y ajustando. Pero algo empieza a temblar y todo el castillo de piezas se va a venir abajo. Mientras la construcción cae con estrépito, cada uno coge en brazos a una de las niñas y corren a protegerse dentro de la gran caja de cartón, abrazados los cuatro. Las dos niñas se miran y sonríen. Ya tienen, por fin, lo que querían. 

lunes, 19 de mayo de 2008

wiki

Hasta hace poco no sabía que cosa era un/una wiki. Pues bien, es una especie de página web que se va creando con lo que aporte cada uno de los que la visitan. En el curso que ando haciendo hemos tenido que crear una wiki(Un grupo de tres amigas). Es de poemas infantiles. Si alguna vez habéis hecho alguno y os hace ilusión publicarlos aquí va el enlace. Lo pongo para todas aquellas personas que lean u ojeen este blog:
http://wikipoems.wikispaces.com/

domingo, 18 de mayo de 2008



Queria compartir con vosotros una de las imágenes que más me han impactado de mi viaje a Roma. Seguramente haya quien piense que soy poco original eligiendo entre tanta maravilla esta fuente, pero no es una fuente más, ni un monumento más;para mí, es el MONUMENTO. ¿Os imagináis ir paseando por unas calles estrechas, llenas de restaurantes abarrotados de turistas comiendo pasta, y de pronto, sin más aviso que su propia hermosura y grandeza encontraros con ELLA?, pues eso fue lo que me ocurrió a mí. Se me estremeció el alma al verla. Rodeada de gentes, de mil y un flash, japoneses por doquier, pero allí estaba, inmóvil y a la vez acercándose hasta mi, para darme su saludo de agua, de sonido, de luz. No me pude resistir a esa tradición de cine de lanzar una moneda al agua; yo no solo lancé una, sino unas cuantas, para garantizar así mi vuelta a esa eterna ciudad, a esa fuente que algún día espero contemplar de nuevo y compartir con mi "otro" corazón toda la magia de esa ciudad.

Si no habéis estado, id. No os arrepentiréis. Eso sí, id dispuestos para patearla de norte a sur y de este a oeste. Roma os espera siempre ETERNA.

viernes, 16 de mayo de 2008

CIUDADANO

CIUDADANO: Que buenas, que vengo a poner una denuncia, quizá llamada trámite.

POLICÍA MUNICIPAL: Mire, es decir, a mí chulerías contextuales ni una.

 CIUDADANO: Sabrá usted con quien está hablando.

POLICÍA MUNICIPAL: Con un relamido, tal parece.

CIUDADANO: Pues puede que sí, no digo que no,  pero no tiene por qué.  O similar.

POLICÍA MUNICIPAL: Agachaditos nos vamos poniendo.

 CIUDADANO: A la altura de su personalidá, mira este.

POLICÍA MUNICIPAL: Es la autoridad lo que usté contraviene con su actitud altanera.

 CIUDADANO: O quesusté demasiao bajito pa este trabajo.

POLICÍA MUNICIPAL: Que está usté en una tarima, pesicológicamente hablando.

 CIUDADANO: Que de aquí no me baja un chapelilla como el que tengo enfrente.

POLICÍA MUNICIPAL: Que si soy cabo es por algo, señoritingo.

 CIUDADANO: Mira que cabo un joyo y de la risa me muero y mentierro yo solo.

POLICÍA MUNICIPAL: Eso, o media galla que le endose mientras me duermo.

 CIUDADANO: Hay que haber nacío hombre pa eso que usté dice, me paece a mí.

POLICÍA MUNICIPAL: De cuatro en cuatro me los he merendao  yo y con más kilos. 

CIUDADANO: Que nostamos hablando de buñuelos, periñán.

POLICÍA MUNICIPAL: Va a ser lo mismo con cuatro arlequines como el que se me encara hace rato.

 CIUDADANO: Si es que no hay más triste cosa que perder las gafas pa perder la perspectiva. Macegracia la de enfrentamientos que se hacen de lengua padentro.

POLICÍA MUNICIPAL: Me paice que se pierde el sitio cuando no se sabe questamos en adonde se manda.

 CIUDADANO: Usté manda menos aquí que en su hogar, dulce hogar, o santa casa.

POLICÍA MUNICIPAL: Amosanda el soltero independiente este, el liberado.

 CIUDADANO: Mire, que todavía no he planchao una camiseta en todo el mes. No como otros…

POLICÍA MUNICIPAL: Sólo por ver cómo quedaban, que mi señora me contaba mientras el partido.

 CIUDADANO: Ya, ya, la afición que le llaman.

POLICÍA MUNICIPAL: Me entero yo de algunos que van a trabajar con el delantal, que se les olvida quitárselo.

 CIUDADANO: Será que otros friegan mejor sin él, digo yo.

POLICÍA MUNICIPAL: Pues que me va dando la hora del cierre pal botellín. Será cosa de ir sabiendo de sus motivos originales para hacer su aparición en la mi comisaría.

CIUDADANO: Pues le puedo dar ese permiso que usté necesita, porque con la cháchara el santo se me ha ido talmente al cielo.

POLICÍA MUNICIPAL: Todo en la vida es el orden y el concierto. Pequeño lápiz mejor que gran memoria, ya lo decía mi padre.

 CIUDADANO: Lo menos malo es que tengo yo la gusa del estómago avisando. Va a ser cosa de acompañarle y hacer par el número de cristales a beber. Vamos, si a usté no le molesta… que algunos son muy delicaditos ellos…

POLICÍA MUNICIPAL: Esta profesión hace sociales a los que la llevamos dentro. 

CIUDADANO: Pues sea en el bar de Corrales, con el menudo a punto de salir. Que pago la primera ronda.

POLICÍA MUNICIPAL: Que no ha nacío el que me pise a mí la primera convidada, señorito de pajaritas.

 CIUDADANO: Pues que sea la segunda, que nadie ha sío capaz de negarse a beber con este que lo es…

POLICÍA MUNICIPAL: Pues que vamos.

 

BAILAR POR DENTRO

Ni sabe el tiempo que lleva echando de menos su mirada; ésa con la que a veces la miraban sus ojos; ésa que, de tanto contenido, provocaba que bajase los suyos; ésa que le decía que ella formaba parte de sus anhelos. La misma mirada que poco a poco, con el transcurrir de los años, había dejado de ver.

Hoy soñó con su mirada. Ahora busca en sus ojos y reencuentra la magia que la hacía bailar por dentro. Y llega a la conclusión de que siempre estuvo ahí, sólo que dejó de verla, ciega y al borde del abismo donde le llevó esa ausencia. Donde lo arrastró y se arrastró a sí misma, y donde casi llega a olvidarlo de creer que él la olvidó.

Hoy soñó con su mirada, entre aromas de café y amanecer recién estrenado. Y comprende que nunca dejó de tenerla. Hoy sabe que estuvo dormida y ausente; gastando el tiempo, sin brillo y sin baile.

Hoy bailará con él, con una incansable orquesta, con resplandor de lentejuelas…

…Y mi corazón con tu mirada. Hoy…, si me dejas.

miércoles, 14 de mayo de 2008

"SE NECESITA PERSONA PARA LA COCINA"

 El letrero del pequeño restaurante “Todo Carne” de la calle Pavía, fue colgado por su propietario el día catorce de enero de 2006. Al día siguiente, antes de la hora de comer, dos personas preguntaban por el empleo y el mismo dueño, Federico Bellido, les atendió.

Tras presentar cada uno su currículum, la aportación de los dos aspirantes fue considerada excelente por Federico. Uno de ellos, de nombre Ladislao, colaboró con toda la grasa que sus rotundos muslos contenían alrededor de unos filetes compactos, pero rendidos después al mínimo impulso de un cuchillo manejado con suavidad. Su hígado, fresco y sin el menor atisbo de drogas o alcohol, se valoró al ser servido con guarnición como uno de los momentos estelares de la cena. El otro aspirante, Armando, más fibroso y delgado, ocupó las bandejas de entremeses de las reuniones pequeñas, además del centro de múltiples bocadillos para los más pequeños, menos acostumbrados a la solemnidad de la mesa. El plato principal, su corazón, hizo las delicias del invitado principal de la noche, el concejal Abel Dorado, antiguo compañero de colegio de Federico.

Después de la cena, concebida para satisfacer a sus mejores clientes el citado día quince de enero, Federico, como de costumbre, cerró el local para limpiar bien y tomarse un día de descanso. De ese modo, el letrero de “SE NECESITA PERSONA PARA LA COCINA” no fue colocado en la puerta de su restaurante hasta el día diecisiete de enero de 2006, bien entrada la tarde.