jueves, 18 de septiembre de 2008

Microrrelevo 8

Cosas de madre.

En ése que pone "Rec.". En ése tienes que fijarte, hija mía. Créeme. Los demás no te convienen. Dice la del quinto, que el único hombre hecho a tu medida, lleva el signo de Caín en la frente. Y que será tu única salvación. Y no me mires así, que soy tu madre y sé lo que te digo. Te juro que la del quinto es la única que sabe echarme las cartas, y que es capaz de ver más cosas que yo y la abuela juntas, te lo juro. Ya, ya sé que no quieres comprenderme. Pero aunque no te lo creas, esa era digital tuya sigue siendo cosa de pitonisas. Somos seres eléctricos, funcionamos a base de conexiones internas. Ya, ya sé que quieres ser como la Coixet, y que pasas de mis bolas de cristal, pero suelta esa cámara y escucha, bruja avería. Te lo diré en tu idioma. Tu hombre tiene una marca roja y redonda en la frente. Ése que pone "Rec." será, para siempre, tu complemento. En ése tienes que fijarte. Búscalo y, cuando des con él, no se te ocurra perderlo. Porque él te librará del mal de ojo que te ha echado la del bajo. No, si al final, con levantarle al chulo del novio, le has hecho un favor a esa golfa. Porque sé que andas con ese chulo, y no por dones de familia, no. Lo sabe todo el bloque, y va a ser tu ruina. Te lo digo en serio. Y no me grabes más, coño.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

La III.

El comandante en jefe de los unos, el general Romotov, repasó su armamento:

            -Las incontenibles oleadas de tanques rusos, situados en filas separadas cien metros cada una de la siguiente, pletóricos de obuses, ametralladoras y gasolina.

            -Los blindados, que rellenarían los posibles huecos dejados entre los flancos al comenzar una maniobra envolvente prevista.

            -Los helicópteros Tratakar, preparados para volar como un enjambre y sembrar de bombas incendiarias la artillería enemiga.

 

Enfrente, el jefe supremo de los otros, el general Percival Belford, hacía lo propio:

            -Toneladas de morteros Lacked dispuestos para ser lanzados contra cualquier ataque de blindados.

            -Miles de bazookas listos para hacer volar a los tanques.

            -Carros orugas antiaéreos con capacidad para derribar cualquier pájaro de hierro que se acercara.

 

            La batalla comenzaría a las diez de la mañana, la hora prevista para que la niebla  se levantara.

            Los dos generales, a las diez y media, se sincronizaron: Cada uno veía la imagen del otro mirándole con unos prismáticos de gran alcance. Sin apartarse un milímetro, se insultaron, reconocieron las palabras y se mandaron al diablo.

            A las cuatro de la tarde, seguían estando solos en el campo de batalla. Ni un solo soldado acudió a manejar las armas.

            Hartos de esperar, dejaron los arsenales abandonados en la explanada. De eso hace quince, tal vez veinte años y allí siguen, hechos un montón de chatarra. Más de una vez hemos tenido que andar con ojo, no sea que los chiquillos se acerquen a alguna de las bombas. 

lunes, 15 de septiembre de 2008

¿dónde guardan su color?
Pulverizó una a una las pequeñas hojas del árbol que había en su jardín. Sintió como languidecían. Su verde brillante había dejado paso a ese ocre terrenal. Se preparaban para un final apoteósico.
Cuando llegó la mañana, cubrieron de noche su verdor.

EL SITIO ES MÍO

“En la relojería se pasan las horas muy lentamente. Se es consciente del paso de los minutos, a cada minuto; y de los segundos a cada segundo.

Han puesto en mi lugar a un individuo que no se entera de que el relojero aquí soy yo, y los relojes se quedarán marcando las siete, quiera éste o no quiera.”

En los periódicos del día siguiente, la relojería Manzano fue noticia, por cómo todos los que allí se hallaban, vieron cambiarse, por arte de magia los relojes, a la misma hora en que su dueño fallecía la semana anterior, por un ataque de aburrimiento.

programa pagdos

Compañeros, en el programa de TV 2, hay un concurso de relatos. Condiciones:
- incluir el titulo de una canción en él
- no más de 25 palabras
¡¡¡Animo, y a ver quién le pone el cascabel al gato!!!

MICRORRELEVO 7

ACEPTACIÓN

Hablar, para eso también fui creada. Respeta mi naturaleza. No me excluyas cual objeto inservible. Sí, quizá soy frágil, pero válida. Obsérvame y, por favor, coloca tu dedo ya en mi punto rojo; en ése que pone “Rec.”.

el baúl


Levante la tapa del baúl que está en la pequeña habitación del fondo. Allí dejé el diábolo, el yo-yo, la pelota medio desinflada... Lo cerré pero no eché la llave. Solo me quedé con tu fotografia. Mañana la guardaré sin mirarla.Esta noche, me perderé en tus ojos, como antes, como ayer. Enseñaré a mis ojos que a partir de mañana, no habrá fotografías que mirar. Solo un baúl que tiene la llave echada.

domingo, 14 de septiembre de 2008

MICRORRELEVO 6

cueva oscura
Asi que, cuando quiera, que me saque a dar una vuelta. Hace demasiado tiempo que estoy aquí quieta, bueno, no quieta del todo. A veces subo y bajo, me repliego sobre mi misma, saludo a mis vecinos de arrriba para descubrir con sorpresa, como poco a poco se van marchando. También con los de abajo ocurre igual. Presiento que el día menos pensado me quedaré sola y ella será incapaz de preocuparse por mi. Tal vez sea eso lo que esté ocurriendo, que ella ya no tenga fuerzas. o ganas o yo que sé, para sacarme.
Me gustaría salir de aqui, de esta cueva oscura y húmeda en la que vivo. Deseo tanto que esos guardianes se separen y yo pueda darme una vuelta por el mundo de las palabras. Hablar, también para eso fuí creada.

MICRORRELEVO 5

COMPAÑERO DE PISO
Justo antes de salir a dar nuestro primer paseo
, desapareció. Lo busqué por todas partes. Si cabía en la palma de mi mano también podía meterse en el bolsillo de una chaqueta, en una caja de zapatos o en un frutero. Cuando lo encontré ya era demasiado tarde, así que decidí intentarlo al día siguiente. Pero también ocurrió lo mismo: volvió a esconderse. Y así sucedió un día, y otro. Me dijeron que era una mascota bastante casera pero no creí que lo fuera tanto. Llegué a la conclusión de aprovechar su lado hogareño y le enseñé pequeñas normas de convivencia con el fin de que en algún momento atendiera a salir conmigo.

Llevamos un mes conviviendo juntos y ya ha aprendido a utilizar el wáter, lavarse los dientes, coger el bote de comida que le toca cada día y, hasta de vez en cuando, se desliza por el suelo del salón sobre una toalla y le saca brillo. Ahora está jugando con la Nintendo. Le compré el juego ese de las mascotas, y le encanta. No tengo prisa por salir a dar un paseo con él. Sabe perfectamente donde están las llaves de casa. Así que, cuando quiera, que me saque a dar una vuelta.

INVESTIGACIÓN LINGÜÍSTICA.

Don Antonio Cloro -académico insigne de la Real de la Lengua- nos hace, en  una entrevista informal, un pequeño pero detallado informe de los últimos logros, descubrimientos o aportaciones a nuestro idioma en la última parte del siglo XX.              

 

El tiempo verbal “Presente histérico de funcionalidad”.

Cuando dices, “pagas” a tu amigo en el bar, o “pelas” a tu mujer que tiene la fruta en la mano, aportas un tiempo que implica orden y ejecución al mismo tiempo. Todo ello a menos que te tiren algo a la cara.

 

La conjunción de los astros.

El cielo Y las estrellas Y los planetas Y los asteroides Y las porquerías que sobran de la NASA. Y así. Este pandereteo de las cosas volando fuera de nuestra Tierra se merecen una conjunción mayusculosa. Es de ley & así lo hago constar.

 

El aciento.

Se pone una marquita pequeña en el texto (un asterisquillo *, un corazoncito o algo discreto, tal que así: ø), cada vez que se llega al centenar de tildes en un escrito. De este modo, tienes después una facilidad grande a la hora de contarlas.

 

La sinflexia o simbombiglia italiana.

Es una figura retórica que aparece en los textos escritos sin luz eléctrica, casi a oscuras. Se usa siempre que el detective de una novela negra tiene que lidiar en la noche con un asunto de dinero negro. La sinflexia como recurso literario no puede ni debe arrojar luz alguna sobre el caso.

 

El endeblecasílabo.

Es un verso que tiende a desmoronarse porque su base no es nada sólida. Ejemplo: “Tantarantantán, que viene el capitán”. Vemos que coinciden la primera y última sílaba del verso, pero nadie advierte que la tropa no está vestida como es debido para recibir a su superior, quitando consistencia al mensaje.

 

El fenomonema.

Partiendo de lo acostumbrados que estamos al desprecio de la palabra escrita, surge como un rayo de energía plena el fenomonema, un palabraso que cuando se pronuncia en bares, cines (antes de la película) o en paradas de autobús, provoca un efecto devastador. Un ejemplo clásico es el de “¿tesquiyapayá?” que sustituye con éxito a la bronca materna cuando el niño llega tarde al colegio. Y, en confianza, de mi suegra cuando son las tres y nos espera para comer, con su variante “¡venirseyapacá!”

 

La provosodia.

Un recurso literario arcaico, pero rescatado por los investigadores. Consiste en hablar sin mover las manos ni parpadear, pero usando palabras de corte vacilón. Cada frase debe contener los siguientes ingredientes:

Dos chulerías,

Una comparación con alguien mejor que quien nos escucha,

Una mirada a izquierda escupiendo por el colmillo, y, lo más importante,

Un empujón cuando nuestro compinche esté agachado detrás de nuestro interlocutor.