jueves, 25 de septiembre de 2008

HAIKU

Amo tu risa,

media luna sin noche

que me ilumina.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

INCONTABLE.

Como cada primer martes de mes, se celebra Juicio Final.

Jubilados ya hace mucho los que tocaban las trompetas, alguno que otro silba eso de PAM PARAPAM PAMPAM PAMPAM PAMPAM PAMPARAPAN, y los demás asentimos con algún gesto o bien alguien de los nuevos aplaude.

La cola, de tan larga, tiene un par de coj... Como todas las colas que se precien, dirá usted, lector; que eso, además de una grosería, es una tautología, que lo verde es verde, y lo borde, borde. Que las colas van acompañadas de… En fin. Es que somos muchos y se me va el santo al cielo. Lógico. Aquí todo es lógico. Paciencia, me digo.

De vez en cuando un ángel arrastra los pies por el suelo de este sitio y saca y reparte hasta la extenuación bocadillos o bolsas de almendras garrapiñadas. Lo normal, en un lugar donde se pretende estar por encima del bien, del mal y del psé o regularcillo. La mayoría de las bolsas, con fecha de caducidad eterna. Un buen detalle, pues se evitan gastroenteritis seguramente también eternas. Vete a saber, no podría ni contarlo. En momentos como éste me acuerdo de un primo mío, Juan Longobardo, que siempre tenía un momento para hablar de su colon irritable. Me pregunto dónde estará ahora… no era mala persona…

El turnomatic avanza un número y un tipo holandés abandona la ventanilla con su veredicto. Sí, puede ser que la cola avance. El problema es que no se puede sumar ni restar nada con infinito. Infinito es eso, indefinido, no se sabe cuánto es. Le sumo o le resto dos, y la cola permanece igual. Añades cuatrocientos que llegan de un geriátrico famoso por sus comidas y el señor infinito sigue en sus trece, lo que no debe entenderse como que infinito y trece sean lo mismo. No trato de confundir a nadie.

Vaya, el que está ahora en el mostrador se queja de que su abogado tiene su expediente completo. No concibo cómo el de los bocadillos y las almendras no trae algún refresco. Seguro que nos quitaría la sed con un único envase de esos que no se acaban nunca.

            Tal vez ese pájaro tan listo, el tal San Pedro, sepa decirme cómo sacar algo en limpio de este asunto. Otro primo mío, Arturo Mejías Longobardo, conoce a uno que fue sacristán y quizá interceda para una entrevista. No me gusta perder el tiempo. Aunque sea infinito. Aunque sea incontable.

martes, 23 de septiembre de 2008

Micorrelevo 9

Una caricia en el momento justo.

Y no me grabes más, coño si no es para darte cuenta de que existo. Que estoy al borde de perder la sensualidad y volverme una barriobajera.
Vuelve a tu centro. Sal del letargo. Deja de mirar por esa lente distorsionada que te impide ver lo puro de mi esencia.
Olvida el prejuicio ¿no te das cuenta que el animal salvaje que ves no es más que un gato arrinconado que no tiene quien le lama las heridas?
Si consigues hacerme ronrronear yo te prometo que dejaré de enseñarte los dientes.


SOMBRAS





El sol entra de nuevo por la ventana. Juega con las cortinas y sus formas reflejadas en la pared, cambian. Como yo. Como mi vida.


A veces forman sonrisas con tus labios. Con tu boca toda. Otras, dibujan miradas que me atrapan en un ayer lejano y doloroso .


El sol se filtra por las rendijas de mi alma. Y encuentro palabras inventadas, Tuyas. Mías. Su luz lo llena todo, porque tú ya no llenas nada.

lunes, 22 de septiembre de 2008

HAIKU



Viento que traes

hojas muertas de otoño

mi flor no toques

¡Hola, septiembre!

¡Hola septiembre!. Ya, ya sé que si me descuido un poco saludaría a tu hermano octubre, pero ya ves, no me he despistado y aqui estoy, saludándote a ti y sintiendo todo cuanto me ofreces.
Hoy el día ha amanecido gris, quizá porque el otoño se encuentra escondido tras tus últimos días que se marchan, que ya se fueron.
¿Sabes?, deseaba encontarme contigo. Tú eres sin ninguna duda, de todos tus hermanos, el mes del reencuentro, del comienzo. Sí, tú llegas y yo me reencuentro con mis ilusiones, con mis metas, con mis proyectos...Y de todo ello, el REENCUENTRO con mis compañeros del blog. Aqui estamos de nuevo, dispuestos a llenar de historias nuestros días; de poemas ensalzando la amistad o el amor perdido; de prosemas y preguntas; y cómo no, con Literato asomándose timidamente a nuestras vidas. No sé si lo sabes septiembre, pero nuestra mascota se llama Literato. ¡Ah, qué olvido imperdonable!, a nuestro blog han vuelto( aunque nunca se fueron del todo), Loren e Irene. Ellos llenarán de erotismo y frescura nuestros días.
Bueno septiembre, aqui estamos dispuestos a dar la nota, a alegrar las vidas de cuantos nos leen(que cada vez son más), a alegrar nuestras propias vidas. Por eso, no quiero alargarme ni cansarte. Ya, ya sé que estás un poco triste porque las primeras hojas han empezado a caer ,porque el verde ha dado paso al ocre, porque los días se acortan...pero bueno,yo te regalo un ramillete de flores cargado de palabras y recuerda, en nuestro blog SIEMPRE TIENES UN SITIO.
Gracias por venir. Gracias por darme la oportunidad de RENACER Y REENCONTRARME.
Gracias, septiembre.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Dibujos animados

Márchate, amor.
No te proyectes en mí que soy plano.
Yo sólo tengo una cara sin cruz, un fotograma
que se repite.

sábado, 20 de septiembre de 2008

VENGANZA FORMAL.

Emilio Martín estuvo labrando el campo de su suegro, don Eulogio Campos Terrera, durante cuarenta y dos años, con las siguientes condiciones laborales:

Su horario de trabajo se extendía desde las seis de la mañana hasta las ocho de la tarde. Para comer, disfrutaba de un descanso de cuarenta y cinco minutos, así como un cuarto de hora a lo largo de la jornada para desahogar sus necesidades fisiológicas naturales.

Como cláusula extraordinaria, Emilio Martín tenía incluida en su contrato el  poder propinar, a las siete en punto de la tarde, dos patadas a su suegro, una en cada pierna.

A lo largo de los cuarenta y dos años de vida profesional activa, Emilio Martín no incumplió un solo día ninguna de las obligaciones ni los derechos que componían su pequeño convenio, sin pararse a comprobar que don Eulogio Campos se sostenía desde pequeño sobre dos piernas ortopédicas insensibles al dolor.

CAMBIO DE VIDA.

 

Brigitte Van de Riyah, una de las jefas mafiosas más buscadas en toda la Comunidad Europea, se decidió a sentar cabeza, fundar una familia y dejar de disparar en horario de mañana.

Escogió para sus fines legalizantes a un pastor hindú –que sería su esposo-, dos niños adoptados de Corea del Sur –que serían sus hijos-, y una suegra gorda de los Pirineos, una tal Elsa Braalgo.

El elevado presupuesto para la ceremonia de la boda, los bautizos, los cumpleaños atrasados de los niños y el televisor en el cuarto de la suegra, le llevó a pedir un préstamo al Banco Molocas, de Ámsterdam.

Para ello, Brigitte pidió hablar con el director de la oficina, Luis Térico, y este, cumpliendo con sus obligaciones en expedientes de riesgo, le pidió un informe de vida laboral. En un momento de ofuscación, Brigitte disparó todas las armas que traía en el bolso; lo hizo sin apuntar, para que no dijeran que la tenía tomada con alguien en concreto. Hasta las perlas del collar que traía fueron utilizadas como munición en sus armas automáticas.

El director de la sucursal, a las dos horas de fuego de azar, y tras haber comprobado que los cargadores estaban vacíos, terminó su café con leche, salió de debajo de la mesa y accedió a estudiar la operación con la garantía de la pensión de la suegra gorda, que intervendría como avalista, y para lo cual no cedería en pedir una fotocopia de la carta anual de cobro y el NIF o pasaporte.

Brigitte, mucho más calmada, accedió a firmar la solicitud.