domingo, 28 de septiembre de 2008

ARTE PARA LEER


Una mujer. Un vagón de tren. Un libro o una revista. Un viaje. ¿Qué os sugiere esta obra, esta imagen? ¿qué nos quiere decir? ¿qué situación os imagináis que puede ilustrar? Es una de las obras de un autor del siglo XX que admiro muchísimo.
Contad lo que queráis. Si sabéis quién es, pues decidlo también. En otra entrada os hablaré de él.

probador de sueños
Siempre me ha gustado tumbarme sobre la hierba. Apoyar mi cabeza sobre mis manos. Mirar cómo el sol juega con las hojas de los árboles. Ver un trocito de cielo lleno de nubes de algodón.
Ahora me tumbo aquí y me dejo sentir. Sentir el acolchado de las paredes y el suelo. La suavidad del terciopelo. El aroma de lavanda que desprende la almohada donde reposarán sus cabezas. Me gusta comprobar personalmente, que todos mis clientes estarán cómodos en su último viaje.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Placeres adultos

A Cecilia.

De niño no lo entendía. Un marido que escribía versos a una esposa sin decirle que era él. Por qué no hablaban, cómo podían esperar. Lo comprendí más tarde, con el tiempo. Y descubrí la ilusión contenida en juegos de reinvención.

Ahora pienso en ella. Y como ella en su canción, tengo en las manos un ramito sin tarjeta, te miro y luego callas. Tengo en la boca unos cuantos caramelos de violeta, que trajiste de tu tierra y saben a flor. Y que calman lengua abajo, mientras ruedan, este poco de mal genio.

CHIVATOS

Era un asesinato más, ya perdida la cuenta, en el barrio rico de Chinchester. El mismo modus operandi. La misma rutina cada vez.

Interrogatorios. Los de siempre. Preguntas preestablecidas, prescritas en un formulario precioso. Y respuestas monosílabas o de poco recorrido. Las de siempre, puertas y ventanas cerradas.

Análisis de los hechos. Los mismos, en la comisaría central y única de Chinchester.

-Tiene que ser alguien que conoce bien el barrio, -dijo el teniente Luigi Chascorry-, alguien con acceso a las casas, que genera su confianza.

-Cada vez menos, respondió el comisario Maklankla.

-¿Cada vez menos confianza? –preguntó el teniente.

-Cada vez menos gente, cohone, -respondió Maklanka-. A este paso la población de Chinchester se extinguirá dentro de catorce meses justos. El índice de natalidad no cubre las bajas al mismo ritmo.

-¿Alguna compañía de reformas últimamente? –preguntó el comisario, como siempre.

-Claro, la Chascorry Reformed Pintures, SL, -seguro que es esa-, respondió el teniente por enésima vez.

A las dos horas, Horacio Chascorry estaba detenido, interrogado y encarcelado como sospechoso.

Hogar de Joana Chascorry, anochecido.

-¿Y tu hermano? ¿viene a cenar? –preguntó Joana, como cada noche, mientras ponía la mesa, para traer o no más platos…

Y ooootro asesinato, como si fuera esto una epidemia.

Interrogatorio y análisis de los hechos… repetición de rutinas. Archivo de documentos.

En las calles de Chinchester, el comisario Maklanka preguntaba a un operario de la empresa Chascorry Reformed Pintures SL.

-¿Qué opina usted de quién ha podido ser?

-Me huele que alguien en quien confíen los vecinos, -respondió el empleado, que no era otro que Horacio Chascorry libre bajo fianza-. ¿Hay algún policía que patrulle asiduamente estas calles?

-Claro que sí, -respondió el comisario-. Debe tratarse del teniente Chascorry, a quien hemos asignado la investigación de la ya larga cadena de asesinatos en este barrio.

A las dos horas, Luigi Chascorry estaba detenido, suspendido de empleo y sueldo, interrogado y encarcelado como sospechoso.

Hogar de Joana Chascorry, anochecido.

-¿Y tu hermano? ¿viene a cenar? –preguntó Joana, como cada noche, mientras ponía la mesa, para traer o no más platos…

Mientras, la última habitante del segundo piso de la calle Feeber, en pleno centro de Chinchester, asomaba la lengua azulada mientras caía estrangulada por la corbata del comisario Maklankla.

HAIKUS

Se duerme el mar,
tus ojos lo amanecen
llorando sal.

Primer sonrojo,
amor desconocido
y pétalos rojos.

Boca desnuda
de besos de verdad,
de amor sin duda.

jueves, 25 de septiembre de 2008

HAIKU

Amo tu risa,

media luna sin noche

que me ilumina.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

INCONTABLE.

Como cada primer martes de mes, se celebra Juicio Final.

Jubilados ya hace mucho los que tocaban las trompetas, alguno que otro silba eso de PAM PARAPAM PAMPAM PAMPAM PAMPAM PAMPARAPAN, y los demás asentimos con algún gesto o bien alguien de los nuevos aplaude.

La cola, de tan larga, tiene un par de coj... Como todas las colas que se precien, dirá usted, lector; que eso, además de una grosería, es una tautología, que lo verde es verde, y lo borde, borde. Que las colas van acompañadas de… En fin. Es que somos muchos y se me va el santo al cielo. Lógico. Aquí todo es lógico. Paciencia, me digo.

De vez en cuando un ángel arrastra los pies por el suelo de este sitio y saca y reparte hasta la extenuación bocadillos o bolsas de almendras garrapiñadas. Lo normal, en un lugar donde se pretende estar por encima del bien, del mal y del psé o regularcillo. La mayoría de las bolsas, con fecha de caducidad eterna. Un buen detalle, pues se evitan gastroenteritis seguramente también eternas. Vete a saber, no podría ni contarlo. En momentos como éste me acuerdo de un primo mío, Juan Longobardo, que siempre tenía un momento para hablar de su colon irritable. Me pregunto dónde estará ahora… no era mala persona…

El turnomatic avanza un número y un tipo holandés abandona la ventanilla con su veredicto. Sí, puede ser que la cola avance. El problema es que no se puede sumar ni restar nada con infinito. Infinito es eso, indefinido, no se sabe cuánto es. Le sumo o le resto dos, y la cola permanece igual. Añades cuatrocientos que llegan de un geriátrico famoso por sus comidas y el señor infinito sigue en sus trece, lo que no debe entenderse como que infinito y trece sean lo mismo. No trato de confundir a nadie.

Vaya, el que está ahora en el mostrador se queja de que su abogado tiene su expediente completo. No concibo cómo el de los bocadillos y las almendras no trae algún refresco. Seguro que nos quitaría la sed con un único envase de esos que no se acaban nunca.

            Tal vez ese pájaro tan listo, el tal San Pedro, sepa decirme cómo sacar algo en limpio de este asunto. Otro primo mío, Arturo Mejías Longobardo, conoce a uno que fue sacristán y quizá interceda para una entrevista. No me gusta perder el tiempo. Aunque sea infinito. Aunque sea incontable.

martes, 23 de septiembre de 2008

Micorrelevo 9

Una caricia en el momento justo.

Y no me grabes más, coño si no es para darte cuenta de que existo. Que estoy al borde de perder la sensualidad y volverme una barriobajera.
Vuelve a tu centro. Sal del letargo. Deja de mirar por esa lente distorsionada que te impide ver lo puro de mi esencia.
Olvida el prejuicio ¿no te das cuenta que el animal salvaje que ves no es más que un gato arrinconado que no tiene quien le lama las heridas?
Si consigues hacerme ronrronear yo te prometo que dejaré de enseñarte los dientes.


SOMBRAS





El sol entra de nuevo por la ventana. Juega con las cortinas y sus formas reflejadas en la pared, cambian. Como yo. Como mi vida.


A veces forman sonrisas con tus labios. Con tu boca toda. Otras, dibujan miradas que me atrapan en un ayer lejano y doloroso .


El sol se filtra por las rendijas de mi alma. Y encuentro palabras inventadas, Tuyas. Mías. Su luz lo llena todo, porque tú ya no llenas nada.