martes, 21 de octubre de 2008
la ladrona de libros
Publicado por
Peneka
en
martes, octubre 21, 2008
7
quenosleen
Etiquetas: El Plumier revuelto
domingo, 19 de octubre de 2008
LAS HIJAS DE ZEUS
Lo que no es a mi juicio normal es que para preservar la infancia, el cartel de una película, Diario de una ninfómana, se prohíba en la publicidad de los autobuses. Vaya tela con la doble moral que parece no admitir como natural una mínima muestra de sexualidad femenina, unida al placer de un cuerpo en bragas, preciosas por cierto.
Con tantas metralletas como ven los niños a diario, en tanta publicidad detestable. Es desconcertante, a mi modo de ver, esta censura. Pero aclaro que se trata de mi visión particular, donde no he podido dejar de lado el sentimiento machista asolapado que percibo tras estas reacciones.
Publicado por
Isa
en
domingo, octubre 19, 2008
13
quenosleen
Etiquetas: El Plumier revuelto
sábado, 18 de octubre de 2008
SIN CONTAR.
Esta mañana ha muerto un hombre que, según él, sobraba. Se ha suicidado; después de anunciar que lo haría, lo ha hecho.
Llegó temprano y comenzó a contar la historia de su vida.
Resulta que su madre quedó embarazada por un salpicón de semen que se produjo al abofetear una enfermera el pene de un donante en una clínica de fecundación in vitro, cuando ya cerraba el frasquito.
Sin que apenas hubiera nadie para cuidarlo, una vaca que se escapó del establo, porque no cabía, se rompió una pata junto al niño y pudo alimentarse. Y más de una vez, cuando fallaba el cierre automático de los paquetes de galletas, las que no cabían en las cajas iban a sus manos y se mantenía vivo.
En el colegio que lo metieron, los profesores escribían su nombre a lápiz al final de las listas hechas, mientras protestaban porque sus clases ya estaban completas y ajustadas.
No dijimos nada mientras nos relató el resto de su vida. Pero parecía algo más contento al ver una baraja española de cartas sobre la mesa.
-¿Mus? –preguntó, abriendo los ojos.
-Lo siento, ya somos cuatro, -respondió Andrés que entraba en ese momento, mientras se quitaba el abrigo-. No falta nadie.
El hombre que sobraba se pegó un tiro.
Al ordenar el levantamiento del cadáver, el juez observó que el revólver tenía el cargador completamente lleno.
Publicado por
Gabriel
en
sábado, octubre 18, 2008
9
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
viernes, 17 de octubre de 2008
LA PLAZA DE LOS PERFUMES
Publicado por
Peneka
en
viernes, octubre 17, 2008
5
quenosleen
Etiquetas: BELI
jueves, 16 de octubre de 2008
A MI RIO GUADALQUIVIR, Y BETIS
Publicado por
Paquita
en
jueves, octubre 16, 2008
7
quenosleen
DESDE ENTONCES.
Como es fácil de entender, aprovechaba los recorridos en autobús desde mi barrio al centro para cantarle a mi mujer canciones de Emilio el Moro. En general (me gustaban casi todas) le comenzaba con esa que dice “Con dos losas… con dos losas. Me endiñaste con dos losas y al porrazo me rendí. Y por si era poca cosa, me largaste un puñetazo con más fuerza que Urtaín”. Venía después la que canta “pocos abrigos te podrás comprar, como no dejes letras sin pagar. Y si las pagas todos pensarán, que tu señora tralaralará”.
El trayecto no daba para más. Llegábamos a la Plaza Nueva y nos disponíamos a resolver alguna compra o simplemente a pasear el centro de Sevilla.
Pero aquel día pasó un autobús fuera de servicio y el siguiente se llenó a base de esperas en paradas. De modo que mi mujer pasó antes y yo me rezagué para darle dos picotazos al bonobús y franquear nuestro viaje. El avanzar se hacía difícil, maletas y carros de la compra incluidos, de modo que consideré aceptable quedarnos en la zona media del autobús, aunque nos gusta llegar hasta el fondo, sea con o sin asiento.
La cosa es que pude sentarme a su lado en cuanto, dentro del atasco humano, vi su pantalón negro y su blusa roja. De modo inmediato, dado el tiempo perdido en llegar, entoné en voz baja uno de los grandes éxitos de don Emilio: el que dice que “gitana, tú te verá, lo mismo que una coneja, que no para de criá”, al que siguieron los expuestos al principio.
Me pasará siempre. Por mucho que las haya oído, me hacen reír. Y las celebro con mi mujer, que, paciente, me hace caso. Lo que me sorprendió fue que al levantar la cabeza, ella me saludara desde el fondo del autobús, muerta de risa. Volví a certificar la blusa roja, idéntica a la de mi mujer, y el pantalón negro sin duda, nada de afroamericano, fotocopia del que llevaba mi cónyuge desde que salió de casa. Y al fin volví la cara, a la izquierda, para conocer el rostro de quien había sido objeto de la pequeña serenata. La mujer, de un pelo copiado al de mi esposa, me miró sin pestañear, con una duda palpable entre huir o llamar a urgencias.
Yo no fui capaz de hablar. La mujer de ropa duplicada, al cruzar la mirada con mi mujer, esbozó una sonrisa. Antes de que bajaran los dos escalones para pisar la Plaza, estalló la carcajada. Simultánea. Desbordante.
Desde aquel día, sólo canto mirándole a los ojos. Son inconfundibles.
Publicado por
Gabriel
en
jueves, octubre 16, 2008
6
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
martes, 14 de octubre de 2008
Le pareció que habían transcurrido años desde su llegada. Se incorporó, y vio el trozo de papel doblado que descansaba en la mesilla de noche. Lo cogió y lo desdobló. Tenía profundas grietas en los dobleces, las esquinas despuntadas y la tinta parecía vibrar nerviosamente a punto de estallar de un momento a otro. Lo leyó como tantas veces lo había hecho y miró a su alrededor. Entonces se dio cuenta de que aquel trozo arrugado desentonaba con aquella habitación, con sus ropas, con ella misma. Porque todo era nuevo, todo, menos el papel.
En el silencio se oyeron unos nudillos golpear la puerta tímidamente. Se levantó sin soltar el papel y se puso el traje color gabardina a medio abrochar. Tras recomponerse un poco el pelo, abrió. En la penumbra, una chica de uniforme sostenía una carpeta entre sus manos.
-Disculpe señora, pero no tengo anotado si le hemos puesto toallas limpias.
Ella miró a aquella chica de aspecto sonriente.
-No se preocupe, ya he comprobado que las toallas están recién puestas. Muchas gracias.
-De nada, señora –asintió la chica con la cabeza.
-Perdone –le detuvo ella-. ¿Le importaría deshacerse de este papel?
La chica miró la pequeña hoja amarillenta y asintió nuevamente.
-Como quiera, señora.
-Y, por favor -le advirtió-, no lo lea. Su contenido puede destruir a quien lo haga. Conmigo, casi lo consigue.
Publicado por
Lola García Suárez
en
martes, octubre 14, 2008
6
quenosleen
Etiquetas: loli
lunes, 13 de octubre de 2008
REFLEJOS

Recuerdo vagamente la noche de ayer. Mi mente y yo no nos llevamos muy bien de un tiempo a acá.
Intento poner en orden la serie de acontecimientos que me ha traído hasta aquí, y los escribo, y los releo, aunque de momento no consigo sostener una sola idea que no sea tu rostro y todo lo que llega a despertar en mí, hasta el punto de olvidarme del mío; aunque lo siento fusionado, compenetrado y extrañamente idéntico.
Mi mente y yo no nos llevamos muy bien. Sentada en esta cama, las horas pasan a un ritmo tedioso y desesperante. Ojalá no existiesen los espejos. Ojalá tus ojos, tan iguales a los míos, hubiesen sido únicamente tuyos y nada más. Ojalá careciese de memoria que me hiciera ver toda la que estoy perdiendo.
Sólo atino a recordar un gran edificio con ventanas enormes, donde pude llegar a estar varios días; un dolor que hacía estallar mi garganta y una huida vacía hacia muchos lugares, que ha durado veinte años.
Anoche, al encontrarte, se silenció mi ahora, y sólo me quedó la opción de tomar de nuevo un tren con destino a no sé dónde, para seguir huyendo de mí misma, de tus ojos. De mi rostro sombrío y yermo.
Publicado por
Isa
en
lunes, octubre 13, 2008
9
quenosleen
Etiquetas: Isa
Microrrelevo 12
“Y le haré soportar la mirada de los que tanto esperaron su vergüenza”. Aquel joven arqueólogo había logrado descifrar por fin su primer jeroglífico, pero… ¿Qué quería decir exactamente? ¿Por qué la inscripción se hallaba tallada bajo una una especie de figura femenina? Durante tres días seguidos no pudo dormir dándole vueltas a la cabeza. Cuando por fín logró conciliar el sueño despertó rodeado de gente absorta que lo miraba ¡Se había dormido dando su primera conferencia! Fue el principio de su final.
Publicado por
inma
en
lunes, octubre 13, 2008
5
quenosleen
Etiquetas: Microrrelevos
domingo, 12 de octubre de 2008
Microrrelevo 11
que no podrá morder la vida, si no me tiene entre sus labios, es mi consuelo, mi arma secreta.
Tuvo la oportunidad, cuando le encargaron el primer grupo. En ese tren que conducía viajaban sus amigos y muchos de ellos le reconocieron. Pero por más que su estómago me llamó, me quedé en su garganta, junto al grito cobarde que se escondió también.
Más tarde aún pudo hacerlo, cuando él mismo tuvo que abrir la llave de las cámaras de gas y su corazón quiso pararse sin aviso.
No lo hizo entonces y ya no lo volvió a pensar jamás.
Y ahora, sentado en el banquillo, Herr Grossental, el que nunca bebía agua, ha pedido un vaso y movido la boca para que yo por fin me deje triturar entre sus dientes y deje libre el cianuro. No se lo concederé, y le haré soportar la mirada de los que tanto esperaron su vergüenza.
Publicado por
Gabriel
en
domingo, octubre 12, 2008
6
quenosleen
Etiquetas: Microrrelevos



