miércoles, 28 de octubre de 2009
Capuchino
Publicado por
inma
en
miércoles, octubre 28, 2009
4
quenosleen
Etiquetas: Inma
domingo, 25 de octubre de 2009
Conceptos básicos (3).
BALLET CLÁSICO:
FUNDAMENTOS TEÓRICOS Y ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS.
De todos los manuales que hemos hojeado en la biblioteca para ir cogiéndole el pulso a la Danza Eterna, escogimos el “Báilese usted mismo”, tomo III, de Estefan Dango y exponemos algunas posturas elementales hallados en el mismo:
Posición de la Libélula mansa: Recogida en la recogida de la lechuga en Leningrado y Moscú del Sur, donde se entrega el último cogollo sobre un único pie, rodilla flexionada, y gafas sobre el pelo recogido hacia atrás.
Posición de Cruz o Cruzados: También de origen agrícola, la postura representa la entrega de las patatas tempranas, recolectadas de dos en dos, para pasar con prisa la de la mano derecha al camión o carro de la izquierda y viceversa, pero al mismo tiempo.
Posición Tensa: Las llaves del apartamento común, por culpa de ataques de nervios o por la custodia de los hijos, nunca se entregaban de forma relajada. Esto dio origen a esta dificilísima posición, en la que se mantiene en todo momento una sonrisa que da miedo.
Posición de Antonomasia Bailadora Absoluta (La Paba): Los melones se cogían por detrás, espalda recta, restregándolos con suavidad y firmeza, sin mirar, brazos en alto durante un par de segundos y breves cosquillas axiláticas. Cayó en desuso al llegar la moral victoriana, pues no tenía nada de origen agrícola.
Para complementar este estudio, nada mejor que acudir al tratado práctico “Vuelo volátil sobre tu tutú”, de Iorbedina Lobayvova, la divina solista del Bolshoi, que en su página 62, párrafo cuarto, expone:
“Si bailas recién levantada, quita a los niños de en medio y acolcha los pomos de las puertas y los cantos de las mesitas de noche. Si lo haces antes de acostarte, gira y gira y consigue que tu pareja, tu alma gemela, cuelgue sobre tus brazos una suavísima camiseta recién lavada hasta que se seque gracias a tus vertiginosos giros. Para que luego digan que no tiene utilidad esto del ballet, kapitialista puerka”.
La divulgación parece disminuir la grandeza de lo llamado a ser propiedad de unos pocos, pero gracias a los estudios mencionados, cualquiera puede meterse de lleno en el espíritu de la danza clásica, ya sea a base de saltos y elevación de los glúteos o la bajada de éstos para sentarse después de haber pagado la entrada del patio de butacas.
Ustedes deciden.
Publicado por
Gabriel
en
domingo, octubre 25, 2009
4
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
sábado, 24 de octubre de 2009
CARTA DE SANTA POLAINA A LOS TEBETEOS.
Hermanos:
Maldigo todos vuestros páncreas a partir de las diez de la mañana de hoy.
He sabido por la abadesa/madre superiora /jefota del mi convento situado en vuestra villa la que le habéis liado este fin de semana anterior. Dirijo especialmente estas letrillas, con dolor en mi corazón, al soplabollas que tenéis por regidor/alcalde/mandón, que a la vista de los testimonios se quedó pusilánime, quieto y arropado de mantas y prototipos de edredones. Intolerable.
Conocéis de sobras el motivo de mi ardorosa misiva, pero no me importa recordároslo, en titulares, para que no vuelva a repetirse o, por mis callos, que hago una rogatoria y os llueve hasta debajo de las alfombrillas de baño.
Una tuna es una tuna. De acuerdo. Si se le meten ritmillos recién llegados del Caribe, se mueven las pajarillas y, con letras adecuadas, se deja oír. Pero que haya llegado hasta mis oídos que mis ciento once monjas han hecho lectura de maitines al compás de “darle a tu cuerpo alegría, Ana Bolena, que manque sea sin cabeza tú sigue estando güena…”, etc., por ahí no paso.
En vuestras manos lo dejo, a sabiendas de que el concejal de fiestas tomará nota de mi enérgica protesta y ensayará sus carnestolendas en el patio de su casa, que es particular.
Publicado por
Gabriel
en
sábado, octubre 24, 2009
4
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
jueves, 22 de octubre de 2009
Novedades
Publicado por
LaRubia
en
jueves, octubre 22, 2009
2
quenosleen
Etiquetas: El Plumier revuelto
miércoles, 21 de octubre de 2009
DECISIÓN.
Ayer mismo tomé la decisión. Mi mujer y mi hijo no me acompañarán. Ellos sabrán lo que hacen.
Soy amante de los árboles; desde que nací. Jamás he mutilado una rama. Si acaso, he ayudado a podarlos como hacen los peluqueros de todo el mundo. Pero el que tengo delante me tiene amargado. No para de crecer multiplicando sus tupidas hojas y, al final, ha conseguido taparme las extraordinarias vistas que siempre he tenido del valle y las montañas. Intenté protestar:
-Antes del mediodía no tengo apenas luz, es peor que una nube negra, -dije delante de un buen número de vecinos.
-No talaremos ese árbol por ti. Sal más, muévete y mira desde otro lado tus montañas, -me contestó un viejo, a quien nadie discutió su autoridad moral.
Después de una semana no lo dudé: Me mudé de árbol. Mi mujer y mi hijo, que viven en las ramas más altas, no me acompañarán. Ellos sabrán lo que hacen. Pero, al despedirme,
-Vuelve cuando quieras, Tarzán -me dijo Jane.
Publicado por
Gabriel
en
miércoles, octubre 21, 2009
5
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
PREMIO NOBEL ¿MERECIDO?
Publicado por
Paquita
en
miércoles, octubre 21, 2009
4
quenosleen
Etiquetas: Paquita
martes, 20 de octubre de 2009
AGILIDAD.
El día catorce de septiembre de 2009, a las doce y media de la mañana, John Mapplestore, cuarenta y ocho años, pelo rizado y negro, tez blanca, unos ochenta kilos, metro setenta, entró rompiendo la puerta del establecimiento de la calle Michigan esquina Melbourne cargado de una escopeta.
-¡Esto es un atraco!, -gritó.
Los presentes no hicieron preguntas. Se deshicieron de sus carteras y billeteras y las pusieron en una bolsa.
Antes de salir sin un centavo del local, sólo Albert Placer, cincuenta años, pelo cano, rostro lleno de viruelas, metro setenta y cinco y ochenta y ocho kilos, fue capaz de hablar mirando hacia el atracador:
-Cuando decíamos que tus precios eran un atraco no lo decíamos en serio, John. Al menos, podrías dejar que nos lleváramos la compra.
-Tienes razón, Al, -respondió John mientras se anudaba el delantal-. Coge las bolsas y repártelas. Yo sólo trataba de que la cola para cobrar fuera más deprisa.
Publicado por
Gabriel
en
martes, octubre 20, 2009
5
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
domingo, 18 de octubre de 2009
MONTAÑA IMPRESIONANTE
Publicado por
Paquita
en
domingo, octubre 18, 2009
4
quenosleen
Etiquetas: Paquita
TURNOS.
Thomas Bellenger, ardiente seguidor de Norma, la llamaba todas las semanas, cuando el repartidor de flores le confirmaba haber hecho la entrega del ramo a la diva en propia mano.
Ella no le respondía nunca. Se sentía capaz de encontrar el amor como mujer, no como un mito. Pero tantas flores le hicieron mella.
Thomas tuvo un accidente y ella se enteró por casualidad. Fue a verle al hospital y él se lanzó a hablar en cuanto la enfermera terminó la cura diaria de la herida.
-Lo siento, señorita Bowles, -dijo Thomas-, ya no puedo enamorarme de usted. Ahora sé que ha venido a verme para cuidarme mientras estoy enfermo y quién sabe si para que le cuide yo cuando sea vieja, teniendo en cuenta nuestra diferencia de edad. Hay momentos en la vida en que se nos presenta una oportunidad de amar, ese momento único que no hay que dejar pasar, sin pensarlo, y arrojarse en unos brazos que reman un barco que pasa, como el propio río de la vida por delante…
Norma bajaba por el ascensor más o menos por lo del “momento único” del discurso de Thomas mirando al techo.
Cogió su agenda y se dirigió al domicilio del situado en segundo lugar de su ranking de admiradores incondicionales, un tal Lawrence Ford, economista. No vivía lejos de allí, pero llamó antes para saber si se encontraba bien de salud.
Publicado por
Gabriel
en
domingo, octubre 18, 2009
2
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
SEGUIMIENTOS.
Antes de ayer, desesperado, soborné a una encargada de la limpieza que puso en su taquilla unos tacones negros, altos pero muy cómodos.
Al ver su trenza más alta, supe que había aceptado el regalo. Me acerqué y, ahora por fin mirándola a sus ojos, la saludé con un brindis:
-Hola, Sagrario, -le dije a mi cuñada.
-Hola, Segis, -me contestó- coge de los de salmón con queso, que están buenísimos.
Con las manos llenas de canapés, dirigí mi vida a descubrir quién sería la mujer del vestido rojo que dejaba ver unos preciosos hoyuelos en los músculos de su espalda. Pero no había prisa, de modo que miré hacia la ventana cuando ella se dio la vuelta. De vuelta en casa, me pegué contra el marco de la puerta del cuarto de baño al ver el vestido rojo tendido en mi cama.
-Ni me has mirado en la cena, cariño, -me dijo Laura cuando terminó de cepillarse los dientes-. Es un vestido nuevo, para darte una sorpresa.
Publicado por
Gabriel
en
domingo, octubre 18, 2009
2
quenosleen
Etiquetas: Gabriel