jueves, 5 de noviembre de 2009

CONTAR POR CONTAR


Tomo el bolígrafo, que ya daba tiritones de frío por el tiempo que hacía que no lo abrazaban mis dedos (es mi boli de siempre), agradeciéndole los buenos ratos que ambos hemos compartido.

Soy consciente del abandono que ha sufrido por mi parte, pero hoy lo uso para contarle que, sin tener nada especial que contar, cuento con él para contarle que la cuestión es contar. Contar cómo te levantaste, cómo no llueve, con las ganas que tienes de ver, de oír llover. Cómo a tu vecino, el juez del quinto, se le abre la maleta en plena calle, dejando el pijama de Snoopy y el Tuppersex, recién comprado, a la vista de todos; ¡qué putada!

Contar que tienes ganas de contar y no sabes qué, y no sabes cómo. Contar que las ideas se te agolpan en tu cabeza sin acabar de tomar forma. Contar que tu médico te aplaude porque le confiesas que cuando alguien no te contesta a los buenos días, le reivindicas la respuesta diciéndole: “disculpe, pero le he dicho buenos días”.

Contar que no sabes qué hacer con tu poco tiempo libre, de tanto como quisieras hacer, pero que quizá sería conveniente contar más con él, con tu boli digo, que el pobre no se merece un abandono tan prolongado. Contarle además que nadie es perfecto y que ayer tarde, sin poder resistirlo, te compraste un pijama de la abeja Maya. Y sólo eso.

sábado, 31 de octubre de 2009

BAJO CONTROL.

Una mínima composición visual previa al relato:

Perspectiva de la esquina oeste del castillo de Pearlborne, desde donde se observan dos hileras verticales de ventanas, una por planta, a las que se podían acceder y salir usando dos escaleras paralelas de hierro forjado en los hornos de Irlanda.

Los hombres que subían por una, se desprendían de una prenda por ventana, según hasta el piso en el que salían de la escala y penetraban por la ventana entre otras cosas.

Los que bajaban por la otra, si lo hacían con la prisa que dan los devaneos amorosos, se iban encontrando una prenda por ventana y justo en el orden que se tiene al vestir. En concreto, aquél que bajaba desde el último, desnudo, se encontraba un calcetín, última prenda en quitarse el que subía hasta dicha altura: Orden inverso.

De este modo, los amantes que volvían llegaban vestidos -corbata incluida, el castillo tenía muchas alturas- a su coche y se marchaban del lugar.

Desde el templete del inmenso jardín, con la perspectiva aludida del castillo, Sir Leonard W. P., décimoquinto conde de Pearlborne, tomaba nota precisa de las idas y venidas, entradas y salidas, para elaborar, gracias a la colaboración de su bella esposa y sus seis jóvenes cuñadas recién casadas, una exacta estadística de la infidelidad conyugal en la Inglaterra de mil novecientos sesenta y cuatro.

viernes, 30 de octubre de 2009

PIROPOS Y LISONJAS DE ANTES

Si la mar fuese de tinta
y la tierra de papel,
jamás se podría escribir
lo bonita que es usted.

Tienes unos ojos niña
y unas ñiñas en tus ojos
que esos ojos y esas niñas
son las niñas de mis ojos.

No hay lunita más clara
que la de enero,
ni amores más queridos
que los primeros.

Como vienes del campo
vienes airosa;
vienes coloradita
como una rosa.

jueves, 29 de octubre de 2009

Viaje en metro

Cuando viajo fuera de mi ciudad por cuestiones laborales, no me gusta coger el metro, pero aquel día, al ser “hora punta” me decidí para evitar atascos.
Después de meter varias veces las monedas que escupía la máquina sin piedad, logré sacar un billete.
Toca pasar el control ¿Por qué la ranura del torno siempre está al otro lado de donde me coloco? Suena un bip-bip y el chico que está a mi lado se cuela por la puerta que ha abierto mi billete. Me sonríe con descaro y sale corriendo hacia el andén por el que se escucha rugir la fiera.
Un empleado contempla en la distancia mi peripecia pero no se acerca siquiera. La gente pasa corriendo por un lado y otro mío con mirada asqueada por mi torpeza. El metro está casi en la parada. Introduzco de nuevo el billete por la ranura del otro lado pero la máquina lo escupe porque ya estaba validado, de forma que ante la premura de la llegada inminente del metro decido probar mi forma física saltando por encima de la barrera.
Sólo me faltaban 2 escasos centímetros cuando mis pies tropezaron con el borde superior y fui a caer de cabeza justo al otro lado. ¡Qué golpe! ¡Qué sonido atronador en esa estación! Aquel ruido seco acompañado de un alarido desgarrador, hizo que dos chicos se volvieran a mirar por si era la estación, la que se hundía tras sus pasos. Ahora sí que logré conmover al empleado. Mi cara comenzaba a hincharse. Me dolía todo y lo que más el amor propio. Entre los dos chicos me coloraron en pie y rechazando la ambulancia que el empleado me ofreció gentilmente me fui caminando lo más dignamente que pude hasta el andén a esperar el metro siguiente.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Capuchino

Desde que mis gafas se han roto, lo veo todo “torcido”: Desde los cuadros de las paredes a mis días, unas veces tan cortos que quisiera poder multiplicarlos, y otros tan largos que se asemejan a pequeñas eternidades… felicidad y tristeza, entusiasmo y apatía. Y el teclado esperando… Me tomaré un café, capuchino.

domingo, 25 de octubre de 2009

Conceptos básicos (3).

BALLET CLÁSICO:

FUNDAMENTOS TEÓRICOS Y ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS.

De todos los manuales que hemos hojeado en la biblioteca para ir cogiéndole el pulso a la Danza Eterna, escogimos el “Báilese usted mismo”, tomo III, de Estefan Dango y exponemos algunas posturas elementales hallados en el mismo:

Posición de la Libélula mansa: Recogida en la recogida de la lechuga en Leningrado y Moscú del Sur, donde se entrega el último cogollo sobre un único pie, rodilla flexionada, y gafas sobre el pelo recogido hacia atrás.

Posición de Cruz o Cruzados: También de origen agrícola, la postura representa la entrega de las patatas tempranas, recolectadas de dos en dos, para pasar con prisa la de la mano derecha al camión o carro de la izquierda y viceversa, pero al mismo tiempo.

Posición Tensa: Las llaves del apartamento común, por culpa de ataques de nervios o por la custodia de los hijos, nunca se entregaban de forma relajada. Esto dio origen a esta dificilísima posición, en la que se mantiene en todo momento una sonrisa que da miedo.

Posición de Antonomasia Bailadora Absoluta (La Paba): Los melones se cogían por detrás, espalda recta, restregándolos con suavidad y firmeza, sin mirar, brazos en alto durante un par de segundos y breves cosquillas axiláticas. Cayó en desuso al llegar la moral victoriana, pues no tenía nada de origen agrícola.

Para complementar este estudio, nada mejor que acudir al tratado práctico “Vuelo volátil sobre tu tutú”, de Iorbedina Lobayvova, la divina solista del Bolshoi, que en su página 62, párrafo cuarto, expone:

“Si bailas recién levantada, quita a los niños de en medio y acolcha los pomos de las puertas y los cantos de las mesitas de noche. Si lo haces antes de acostarte, gira y gira y consigue que tu pareja, tu alma gemela, cuelgue sobre tus brazos una suavísima camiseta recién lavada hasta que se seque gracias a tus vertiginosos giros. Para que luego digan que no tiene utilidad esto del ballet, kapitialista puerka”.

La divulgación parece disminuir la grandeza de lo llamado a ser propiedad de unos pocos, pero gracias a los estudios mencionados, cualquiera puede meterse de lleno en el espíritu de la danza clásica, ya sea a base de saltos y elevación de los glúteos o la bajada de éstos para sentarse después de haber pagado la entrada del patio de butacas.

Ustedes deciden.

sábado, 24 de octubre de 2009

CARTA DE SANTA POLAINA A LOS TEBETEOS.

Hermanos:

Maldigo todos vuestros páncreas a partir de las diez de la mañana de hoy.

He sabido por la abadesa/madre superiora /jefota del mi convento situado en vuestra villa la que le habéis liado este fin de semana anterior. Dirijo especialmente estas letrillas, con dolor en mi corazón, al soplabollas que tenéis por regidor/alcalde/mandón, que a la vista de los testimonios se quedó pusilánime, quieto y arropado de mantas y prototipos de edredones. Intolerable.

Conocéis de sobras el motivo de mi ardorosa misiva, pero no me importa recordároslo, en titulares, para que no vuelva a repetirse o, por mis callos, que hago una rogatoria y os llueve hasta debajo de las alfombrillas de baño.

Una tuna es una tuna. De acuerdo. Si se le meten ritmillos recién llegados del Caribe, se mueven las pajarillas y, con letras adecuadas, se deja oír. Pero que haya llegado hasta mis oídos que mis ciento once monjas han hecho lectura de maitines al compás de “darle a tu cuerpo alegría, Ana Bolena, que manque sea sin cabeza tú sigue estando güena…”, etc., por ahí no paso.

En vuestras manos lo dejo, a sabiendas de que el concejal de fiestas tomará nota de mi enérgica protesta y ensayará sus carnestolendas en el patio de su casa, que es particular.

Siempre vuestra, Polaina de Menjíbar y Chascarra, directora, fundadora y administradora única (según escritura de constitución) de la Orden de la Metralla.

jueves, 22 de octubre de 2009

Novedades

Amigos y amigas del alma:
Sé que Loren no es muy dado a estas cosas pero como yo también formo parte de esta noticia pues me doy el permiso de informar.

El próximo sábado a las 8 de la tarde, la asociación literaria a la que pertenecemos dará un recital en la Plaza de Santa Isabel o en El Perro Andaluz en caso de lluvia.

Está mal que yo lo diga pero está currado a muerte y está precioso. Mucha poesía pero también mucho dramatismo y muuuuuchas sorpresas.

Me encantaría que estuviérais allí aunque fuera sólo el tiempo de daros un beso.

Mil abrazos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

DECISIÓN.

Ayer mismo tomé la decisión. Mi mujer y mi hijo no me acompañarán. Ellos sabrán lo que hacen.

Soy amante de los árboles; desde que nací. Jamás he mutilado una rama. Si acaso, he ayudado a podarlos como hacen los peluqueros de todo el mundo. Pero el que tengo delante me tiene amargado. No para de crecer multiplicando sus tupidas hojas y, al final, ha conseguido taparme las extraordinarias vistas que siempre he tenido del valle y las montañas. Intenté protestar:

-Antes del mediodía no tengo apenas luz, es peor que una nube negra, -dije delante de un buen número de vecinos.

-No talaremos ese árbol por ti. Sal más, muévete y mira desde otro lado tus montañas, -me contestó un viejo, a quien nadie discutió su autoridad moral.

Después de una semana no lo dudé: Me mudé de árbol. Mi mujer y mi hijo, que viven en las ramas más altas, no me acompañarán. Ellos sabrán lo que hacen. Pero, al despedirme,

-Vuelve cuando quieras, Tarzán -me dijo Jane.

PREMIO NOBEL ¿MERECIDO?


No, no me cae mal este señor, me parece honesto y con talante conciliador.
Pero ¿qué ha hecho para merecer el Nobel de la paz?
No ha levantado el embargo a Cuba, no ha eliminado en su "democrático país" la pena de muerte, tampoco ha cerrado Guantánamo, etc. En cambio, se propone instalar bases militares en un país latino americano.
Es posible que el jurado que concede esto premios se lo haya otorgado como inversion de futuro; pueden ocurrir dos cosas, una que tome conciencia de lo que el premio significa en sí y trabaje duro por la paz, y dos, que se le suba a la cabeza, lo endiose y crea que ya ha hecho suficiente y no trabaje en ese sentido (el de la paz). Bueno, el tiempo dirá si hace honor a tan prestigioso galardón y no defrauda.
Podría haberlo rechazado -otros lo hicieron- pero él lo ha aceptado, eso sí, con humildad; esperemos los resultados.