sábado, 18 de diciembre de 2010

Florilegio


"Florilegio": Bienvenida a las flores de invierno
Un ramito de poemas para el último domingo de otoño,
acompañados por la voz de Isabel Mª Riquelme

Domingo 19 de diciembre a las 17.30
Floristería Los Ángeles, Salteras (Sevilla)

Organizan: "Enredando" (Editorial Los libros de Umsaloua),
Floristería Los Ángeles y Lorenzo Ortega
Colabora: Ayuntamiento de Salteras

Cuando muera, amor mío,
no cantes triste por mí;
no plantes rosas en torno mío,
ni cipreses cerca de mí:
sé la verde hierba que me cubra,
de lluvia y rocío mojada;
y si me quieres recordar, recuerda,
y si no, que sea olvidada.

(Christina Rossetti)

domingo, 12 de diciembre de 2010

MOËBIUS CARTER.

Ningún aprendiz de Sherlock Holmes había podido atrapar al astuto asesino en serie Moëbius Carter, nacido en Minnesota, que llegó a estar harto de su impunidad. Trabajaba como juez y se encargaba de eliminar o modificar las pruebas halladas en las escenas de sus propios crímenes. Pero hacía tiempo que no sentía la emoción ni el vértigo de pensar que lo cogerían alguna vez, de modo que decidió añadir misterio y variantes a los crímenes que iba a cometer. Para ello viajó a Extremadura, en España.

Hábil en el manejo de la informática de alto nivel, Carter consiguió cambiar los textos escritos en los paquetes de una gran distribuidora de productos congelados: junto a las instrucciones de conservación y preparación de la comida, introdujo mensajes en varios paquetes dirigidos a quien buscara pistas. Después localizó el camión que pasaría más cerca en el reparto. El camión que llevaría esos paquetes especiales.

Se sintió orgulloso y pensó en su desconocida víctima. En la curva más oscura de la carretera comarcal entre La Puebla del Maestre y Monesterio, se detuvo y apagó las luces de su vehículo. Después, arrastró el tronco de un árbol y lo atravesó sobre el asfalto. Se secó el sudor y se sentó a esperar en la oscuridad de la noche.

El conductor Tomás Fuentegrana cerró las puertas de su camión frigorífico y arrancó al anochecer. Se sentía cansado y apretó el acelerador. Tenía que llegar a Monesterio antes del amanecer, con una carga perecedera que había sido envasada más tarde de lo habitual, por culpa de algún virus en los ordenadores o algo parecido.

Al llegar a la curva, los faros le avisaron de un peligro en la carretera, pero no tuvo tiempo de parar. Había acelerado demasiado en la recta anterior y pasó por encima del obstáculo con las ruedas delanteras, aunque no con las traseras, que chocaron ruidosamente contra el tronco con un impacto que abrió violentamente las puertas del camión. Como resultado, la carga completa voló como un sólido rígido y cayó sobre Moëbius, que no pudo apartarse a tiempo.

Al cabo de una hora llegó la policía y observó el cadáver, que gracias a las condiciones de conservación de los alimentos mantenía el mismo aspecto de rostro sorprendido desde que murió aplastado.

Uno de los agentes, que retiró la última bolsa de comida congelada, llamó la atención de su superior:

-Fíjese, jefe, este tipo debía ser un visionario o algo así. Escuche lo que está escrito en este paquete:

“Antes de la fecha de caducidad del contenido de esta bolsa, estaré muerto.”

-Es curioso, tiene fecha de hoy, -añadió el superior.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Vacaciones (poema infantil)

Caen copitos de nieve,
la Navidad se acerca,
empezarán unas vacaciones
cargaditas de fiestas.
Nos darán muchos regalos,
pondremos una gran mesa,
cantaremos villancicos
y leeremos las tarjetas
donde algunos felicitan,
¡Nunca entiendo yo la letra!
Pero lo mejor de todo
es cuando vienen mis primos
o los amigos con niños
para inventar juegos nuevos
con los que nos divertimos.
Cuando se hace muy, muy tarde,
todos juntos nos dormimos
con colchones por el suelo
y una manta de cariño.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

GRANDES BATALLAS DE LA HISTORIA (XXVIII).

Batalla submarina: orgullo segoviano.

El almirantazgo de Segovia, harto de risotadas por parte de la Armada de Chistonia, que nos ganaban por quince a cero, se gastó treinta y dos mil pesetas de aquellos tiempos y contrató al buzo de primera clase Pedro Gadicto, para ponerlo al frente de los nuevos buques de piñonita y acero que se botarían en el lugar habitual de la batalla: el conjunto de los charcos de Hundet Tettushavá el primer lunes de agosto.

Acto seguido, y a gritos por las azoteas conforme al protocolo, se declaró la guerra a Chistonia.

Se quedó para por la tarde, después de decretar por la mañana que ese día no habría siesta. Ya en la presentación hubo errores de bulto, pues el locutor no se había leído antes la lista y al llegar “al siete de ellos” lo tradujo al público como Moñiduro, cuando su nombre de guerra era Minotauro, conocido así en los siete mares por ser un exquisito torpedero manual. Quien más y quien menos pensó que lo hizo con la idea de bajarle la moral al chaval.

Para variar, se tiró al aire un billete viejo de cinco euros, que bajó pronto al suelo por la pringue y las grapas de costura que llevaba encima. Salió más o menos cara y eligió el capitán chistonio, que dispuso salpicar primero a favor del viento.

Por la borda, y con guantes de goma, los chistonios golpearon con fuerza al mar, pero no con las palmas hacia abajo –que pica- sino como empujando hacia delante. Y vaya si resultó, porque no hubo un integrante de la marina segoviana que no saliera pipandito de agua salada, aunque la sal la tiraran en seis paquetes de medio kilo, arrebatando uno de ellos la gorra a uno de Villacastín.

Lo que no sabían estos chistonios tan creídos en su ventaja, era que Pedro, un pícaro de cuidado, andaba con un sacacorchos pinchando los bajos de los buques de la armada forastera, tan bien plantada ella allí, en frente del acueducto, con esa prepotencia mezcla de Julio Iglesias y el medalla de oro de halterofilia Zhang Xiangxiang.

Algunos marinos de la capital, hartos y heridos en su orgullo, cogieron al alimón unas tarrinas enormes de pólvora, las vaciaron, cambiaron su contenido por polvos picones y se las tiraron a los chistonios por dentro de los pantalones y los zapatos sin pedirles disculpas previas ni póstumas, haciéndoles bailar la conga hacia atrás, algo nunca visto en batalla anterior alguna. El ritmo venía a ser el mismo.

Cuando se puso la cosa de morros, ya se había colado el agua por la mitad de la flota de los chistonios, que no sabían qué fregonas usar para achicar.

Y eso sin contar con un factor inesperado: que con Pedro iba su cuñado Francisco Ignacio de Pons, un contador de chistes incomparable, que hizo que se atragantara en uno de los mejores, ese en que le dice una mujer al marido que la noche de bodas lo va a matar como a las chinches, a base de polvos. Se tuvieron que subir a respirar bien y dejaron la faena a la mitad, si no ese día los de Chistonia se vuelven andando.

La paz se firmó con tinta de calamar segoviano, una especie que deja un recuerdo imborrable aunque se pinte bajo el agua.

Desde ese día, no hay un submarino extranjero que se atreva a pasearse por debajo del acueducto de Segovia.

Espejismo

Ya no converso con seres de otro mundo,
ya no me llaman demonios en el jardín.
Ya no me arañan las uñas de poetas malditos,
ya no vienen a por mí.

Ya no entreabro las puertas del espanto
creyendo y temblando amores con Rimbaud.
Ya no hay liendres a mi espalda clamando de ira,
vendiendo las tumbas de mi habitación.

Ya vuelvo a mirar detrás de mi silla al sentir
que he cruzado otra vez
el umbral prohibido.

martes, 7 de diciembre de 2010

Haiku

Olor a crisis
desgobierno en el mundo
y un arco iris

domingo, 5 de diciembre de 2010

A mamá. In memoriam

Pie de foto: Mamá, mi hna y yo (la peque).
Cuando llegaba a casa en mi adolescencia, nada más abrir la puerta, el olor a tortilla de patatas de mi madre cocinando me abría el apetito. Con la ventana abierta de la cocina, desde el patio de casa me daba un beso y me decía que me fuera lavando las manos que ya era tarde. A veces me presentaba con alguna amiga o amigo y aunque primero se enfurruñaba un poco por no haberla avisado, siempre había tortilla para ellos. ¡Cómo cundían!
Cuando fui madre por vez primera, me regaló su libro rojo que guardaba casi en secreto, sobre los cuidados de la mujer y madre. Ella me lo dio diciéndome que probablemente supiera más de todo aquello que lo que lo el propio libro contenía, pero que nunca se atrevió a tratar esos temas conmigo, y le gustaría que lo aceptase. Fue el primer gesto cómplice de la vida de adultos que a partir de entonces compartiríamos. Aún lo conservo.
Animadora incansable, cocinera, costurera, peluquera, actriz, cantante, maestra, psicóloga, enfermera… Como en la foto,siempre estuvo ahí, a la sombra, apoyándonos. Ahora vive en nosotros para siempre.

sábado, 4 de diciembre de 2010

A MI ANDALUCÍA.

Yo nací en una tierra
de historia milenaria,
baluarte y pionera
de los pueblos de España.
Bañada por dos mares
entre dos cordilleras,
y una sierra tan blanca
como las azucenas.
Con extensas campiñas
de abundantes cosechas
de trigales y olivos
está llena mi tierra.
En ella hay naranjales,
productos de la huerta,
viñas para el buen vino,
ganadería y pesca.
No le falta de nada,
es mi tierra completa,
por tener también tiene
buena cuenca minera,
para que de su entraña
extraigan la riqueza
¿Y la majestuosa?
la sierra cazorleña
que es la cuna del río
que tiene más solera
y el de más señorío
que ninguno tuviera.
Desde su nacimiento
hasta el mar que lo espera,
va derramando gracia
con cristalina esencia
cuando bajan sus aguas
trasparentes y bellas,
atravesando montes,
pinares y alamedas,
olivar y marisma
todos su paso velan
y le van dando escolta
hasta que ya se adentra
en la hermosa Sanlúcar.
Sí, la de Barrameda.
Y si yo continúo
cantándole a mi tierra,
glosando sus virtudes,
loando sus bellezas,
no tendré suficiente
con toda una libreta,
¿por qué? porque son muchas
y muchas las grandezas
que dentro de sí guarda
ésta, mi amada tierra.
Baste con que les diga
que es noble y es sencilla,
hospitalaria y buena,
con los brazos abiertos
se halla siempre dispuesta
para darle cobijo
a todo el que a ella llega.
Hablo de Andalucía,
esta mi hermosa tierra
de sus ocho provincias
con empaque de reinas
a la vez que sencillas,
como aves mensajeras
le van contando al mundo
y a quien oírlas quiera,
la grandeza de siglos
que su cultura encierra.
Vengan, comprobar pueden
que lo digo de veras.
Bendita Andalucía,
bendita sea mi tierra.

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En recuerdo de que un día como hoy de hace 33 años, los andaluces nos echamos a la calle pidiendo nuestra autonomía. Fue un jornada de alegría, aunque se vio empañada por la muerte de un joven malagueño: al querer poner la bandera andaluza en un balcón, le dispararon y qué casualidad, nadie supo quien. En realidad hoy debería ser el día de Andalucía pero bueno... dejémoslo estar.

jueves, 2 de diciembre de 2010

ASOCIACIONES.

1) Nombre: Protectores anónimos de la zapatilla enguatada a cuadros.

Sede: Cádiz City.

Estatutos: Sólidos, de fecha igual a la invención de la zapatilla de paño.

Fin Social: Complementar al batín enguatado, el sofá mullido, la barriga tierna y la magdalena chupacafé, todo ello enfrente de la tele, en tardes de viernes, sábados y domingos. Sesión continua.

Socios: Sin cupo máximo e inscripción abierta desde septiembre a junio, mes en que se manda a desinfectar la zapatilla y hervir el batín.

Objetivos: Expandir la finalidad por todo el mundo, Manhattan incluido.


2) Nombre: Federación Internacional del café migado.

Sede: Cádiz City.

Estatutos: Se basan en la investigación del masticado a través de los años.

Sus artículos básicos hacen referencia a la victoria sin prisa sobre

cualquier cosa mascable que al principio no se deja.

Fin Social: Derrotar pasteles de la semana anterior, tostadas muy tostadas, galletas irrompibles, y toda clase de dulce con fecha de caducidad a punto de aniversario que se enternecen ante un café caliente que les aportará suficiente tragabilidad.

Socios: Gente que olvidó los molares y premolares el día de su comunión.

Objetivos: Rescate de bollería vieja, panes endurecidos por el aislamiento y trituración de bizcochos por parte de las encías más despobladas.


3) Nombre: Consorcio de miradores de rellenos playeros a jornada completa.

Sede: Cádiz City.

Estatutos:Aprobados hace tres mil años, se transmiten por tradición oral.

Fin Social: En principio, el fin es comenzar mirando hasta que acabe el día. Después, por la noche, también gracias a las farolas de la playa.

Socios: Plantilla barriguera y dominguera de la población masculina gadita, equivalente a la población masculina gadita.

Objetivos: Según dice su nombre, las portadoras de trapillos de colores que tiran a breves y disminuyen cada año al pasear o descansar, cubriendo (es un decir) turgencias varias.

LABOR DE AMOR.

Empieza a latir nada más cuando nace

la muy clara interpretación del color,

buscando primero que firmen las paces

tu piel y mi piel avivando el fragor,

empleando para ello caricias fugaces.


Después hago de tramoyista en tu cama

elevo lleno de entusiasmo el telón,

aplaudo febril tu escenario de fama:

y participo en tu representación

de cuerpo con cuerpo, de fuego con llama.


Finalmente ríes y hablas de otras vidas

que incluyen ponerse con otra labor.

Me río también y te atrapo en seguida,

tratando de hacerte olvidar el rigor

y hacerte quedarte conmigo escondida.


Estamos a punto de estar verticales,

y, al mirar de frente a tu despertador,

descubres que son horas dominicales,

así que me dices, a ver cómo sale

un día de fiesta ocupado de amor.