miércoles, 20 de abril de 2011

Diario de una escayola. Día 7º

Mi perro se ha convertido en una prolongación de mi pie escayolado. Siempre está junto a mi pierna, en el reposapiés, en el sofá, en la cocina… Mi fiel compañero debe intuir que algo anda mal, o que no anda, porque solíamos dar largos paseos por la ciudad. Me ayuda a descargar adrenalina y a llevar ese diálogo interior con una misma tan necesario a veces. No hay nada como ponerse zapatos cómodos y salir a caminar sin rumbo fijo, y si además tienes la disculpa de pasear al perro, no tienes que dar más explicaciones. Ayuda también a la economía doméstica, porque si te llevas al perro no sucumbes a la tentación de entrar en las tiendas, ni de tomar cervezas, de modo que sales, le tomas el pulso a la ciudad, y regresas como nueva. Con el pie en esta tesitura aún no he encontrado el sustitutivo a los paseos. Admito sugerencias.

martes, 19 de abril de 2011





Un nuevo paseito por esta ciudad que tanto quiero y que tanto me sorprende...Un paseito mirando aquí y allá... Un paseito y disfrutar sin prisas, sin agobios... Y aquí está el resultado.

lunes, 18 de abril de 2011

Diario de una escayola. 5º día

Foto:La “mala pata” inmortalizada el Domingo de Ramos por mi buena amiga Beli. La rotura del tobillo, me viene cuando aún no me recuperado del todo de la rotura de tres huesos del brazo, en un accidente “bicicletero”. Tengo para 40 días ¡con sus 40 noches! Sucedió el día de mi cumpleaños, cuando iba a tomar un café con mis compañeros de curso. Metí el pié en el alcorque de un arbolito en Felipe II. El profesor me consiguió una bolsa con hielo, y los compas se ofrecieron a todo, pero no me fui a urgencias. Como una es así, aguanté estoicamente casi una semana a base de bolsas de hielo, muleta, tobillera y algún que otro analgésico. Luego tuve que aguantar la bronca del médico y de mi entorno más próximo. Desde que mis amigos y conocidos se enteraron, y entiendo que con la más pura intención de animar, me envían todo tipo de Power point que cae en sus manos sobre la paciencia, la felicidad, y el “no hay mal que por bien no venga”. ¡Detesto esos Power points! De verdad que los detesto, con esas imágenes dulzonas y sus comecocos a base de sentencias y música transportadora a galaxias lejanas. Cuando los leo, me sube “una caló" desde el yeso al cogote, que correría si pudiera. Por favor no enviarlos, que estoy delicada. En cuanto al pie, no os preocupéis que ya lo llevo algo mejor aunque se vea algo morado. Ayer, incluso logré meterme en la bañera y me duché completa, en vez de "por parcelas", lo cual agradecerán mis sufridas visitas.

SEVILLA EN PRIMAVERA





Ayer paseé de nuevo por las calles de mi ciudad... las gentes ocupaban sus calles, callejuelas, plazas, terrazas, jardínes. El mundo pareció concentrarse ayer a las cinco en Sevilla, a la voz de la tradición, de la costumbre, del buen tiempo,¡qué importaba el motivo!.

Me dejé envolver por el bullicio, la alegría, el sol, por esas imágenes que me sorprendían a cada paso y que me hacían mirar a través de mi cámara para intentar guardarlas para siempre, hasta ese mañana que ahora se antoja lejano...

Y me perdí de todos, me alejé de los lugares concurridos y comencé a hacer eso que tanto que me gusta: pasear sin prisa, mirando aquí y allá, viendo todo cuanto las prisas en ocasiones me hace no ver. Y entonces encontré algunas de esas imágenes que ahora comparto con vosotros. Ahí están. Ahí las tenéis. Disrutadlas como yo las disfruté y disfruto cuando el reloj no marca mis pasos y recorro las calles sin más...

domingo, 17 de abril de 2011

EXAMEN.

-Buenos días. ¿Adolfo Ingle, o algo parecido?, ¿es usted?

-¿Quién es usted?¿cómo ha entrado en mi búnker de verano? ¡Matadlo dos veces, niños! ¡Y que antes pronuncie cien veces bien mi apellido!

-Me llamo Johan Joachín Jasenjörf de Hohenlohe. Pronúncialo si tienes cojones, mierditonto. Y vengo del futuro, el 2011 para ser exactos; mi idea es darte el finiquito preventivamente, cacho de pellejo con ojos tuertos y bigote de escobilla de váter. Toma ya.

-¿Del futuro dices? ¡Tesquillá!

-Que sí, culotonto, que sí; es una maquinilla guapa que te venden en el Corte Alemán, seis meses sin intereses. Te dan tres viajes de observador, una teletransportación de tiestos y una única acción de interventor, sin coste añadido, donde se pueden cambiar algunas cosillas. Como tu careto o la fecha de caducidad de tu NIF.

-Pero ¿y mis guardias? ¿y los que tendrían que haberte detenido, torturado, preguntado, torturado, identificado, torturado y tiroteado, presentando ante mí tu cuerpo lacerado y troceado?, ¿einch?

-Ahí los he dejado, con un juego mitad puzzle, mitad numérico; están la mar de entretenidos. Además, les he dicho que eres un pederasta de mierda y vienen para acá sus madres a partirte la cara.

-¡Socorrillo, socorrito, socorrón, libradme de este matón!, ¡Aiiiiihiiiihiiiiihiiii!

-Desde luego, los libros te ponían como chochilaba, pero no me esperaba yo esta reacción tuya como de mona congoleña en celo, Adorfi.

-Pero buenooooo, ¡que tengo un destino de conquista, arrase y destrucción con posterior reconstrucción de Europa, Mundo y Saturno incluidos conmigo de mandamás!

-Tú te va a comé un mohón con flecos ahora mismo, junto al kilo y cuarto de supositorios de plomo que te vi a meté entre pesho y espalda, carahote, que no ere má que un carahote. Y no llames más a nadie, que oírte otro gritito va a precipitar tu final con dos guantazos bien dados que te voy a dar. ¿Te he dicho ya que eres carahote?

-Varias veces.

-Bueno, po siéntate ahí, en la mecedora donde ibas a firmar la invasión de Polonia y demás barbaridades. Y no te muevas que no soy de despilfarrar balas.

-¿Y si desaparezco sin inútiles perforaciones de bazo, vesícula y demás órganos?

-Uch, haberlo pensado antes, mohamierda, que eres un mohamierda.

-Pues nada, hala, venga palante. Menudo contratiempo.

Ratatatatatatatatatatatata. Y ratatá, de propina. Y el techo llenito de agujeros. Mierditecho mejor dicho; mucho búnker, mucho búnker y en una rafaguita se pone como un colador

-Oiga, no ha dado usted ni una.

-Me lo estoy pensando, pinchauva, me lo estoy pensando. A ver si para que no la líes me vuelvo yo en algo parecido a ti, y entonces me pongo malo. Mira, te voy a reenviar, como en los giros postales antiguos.

-¿Cómo?

-Te vas a pirar al Magdaleniense lo menos. Cógete algo de abrigo, un par de latas de conservas y los lápices de colores, que te vas a encontrar unas pocas de cuevas sin adornar.

-Pero ¿qué dice de…?

¡Puffff!... una mecedora vacía y una mihita de olor a azufre.

-¡Bueeeenoooo!, esta maquinita vale lo que cuesta. Hasta el bigote del chivo se ha teletransportado. Cosa guapa la tecnología. Y ahora un clis y pacasa, con la tarea hecha.

Instituto Beckembauer. Aula de historia contemporánea. Siglo XX. Lunes 25/04/2011.

-Primera pregunta del examen: Fundación de los Estados Unidos de Europa. Desmoronamiento de un incipiente partido ultraderechista en Alemania, por desaparición misteriosa de su líder, un tal Hitler, según las crónicas. Fundación simultánea de los Estados Palestino e Israelí. Tienen dos horas para responder.

Opción b): Conjunto pictórico de las cuevas grises de Moentchengladbach, período del Magdaleniense. Discutir las distintas teorías.

Johan Joachín sacó muy buena nota en esta prueba escrita. Él escogió la opción b).

miércoles, 13 de abril de 2011

RECONCILIADOS.

Saqué al baile por fin a María Rosa,

la que pedí mil veces en mi vida,

que justo ayer, quizá por aburrida,

me concedió volar sobre las losas.

La música no dio cuartel alguno:

sus piernas dispararon al momento

un aluvión febril de movimientos,

que tuve que seguir uno por uno.

Sin avisar el son cambió a bachata,

cuando se redoblaron los tambores;

retumbó mi pecho con temblores

y al tiempo su blusón y mi corbata.

La música se puso algo más lenta,

yo ya soñaba un vals o un pasodoble

y María me enfiló con un mandoble

de cintura frenética y violenta.

Saltó hacia mí justo cuando el trompeta,

su antiguo conocido y mal amante,

tronó de Apocalipsis disonante

para dejar el baile y estarse quieta.

Esta mujer se me envalentonaba,

y al tango que nació se me venía,

sin saber ya qué piernas eran mías

de lo que esta mujer se me pegaba.

Quería así, lo vi por fin muy claro,

matar de celos dentro de la fiesta

al que miró hacia mí con gesto raro,

mientras ella miraba hacia la orquesta.

Vi que el tipo, despacio, se guardaba

con ritual de asesino el instrumento

y con paso felino, en un momento,

de pas de deux a trois organizaba.

Quise escapar en la coreografía

que planteó la orquesta en la siguiente.

Pero era imposible: firmemente

quedé en medio del tipo y de María.

Llevar el paso en trío no es sencillo,

multiplicando giros y ademanes:

haciéndome bailar entre dos panes,

más que bailar hacíamos bocadillo.

Dejé que se acusaran de bandidos,

poniendo algo de orden a lo sumo,

con buenos aires, cigarro encendido,

se vinieron a bajar los malos humos.

La noche se agotó y cada guitarra

se fue para su funda sin protestas,

dejando sólo el ruido a las cigarras

que llevan siempre su instrumento a cuestas.

La pista se quedó quieta y callada,

pero yo no podía escabullirme,

largarme, desaparecer e irme

en medio de una pareja pegada.

No pronuncié palabra a María Rosa,

ni a su amante agarrado a mi cintura,

con quien recuperó su amor gozosa

siendo yo el pegamento en la figura.

Dormidos sobre el suelo y aún pegados,

por la mañana vino la limpieza,

me sacó limpiamente, de una pieza,

y los dejó dormir, reconciliados.

viernes, 8 de abril de 2011

A la hora justa.

A la hora justa. Día, martes. Semana, la "en curso". Año, éste. Esto lo digo para los amantes de los datos precisos.

Lugar, allí, en la Carbonería, con ganas de compartir versos. Y Lorenzo trayéndolos a manojitos, dejando después en las manos de sus amigas floristas algunos ramilletes para esparcirlos con su voz y su sentimiento.

Lorenzo comenzó, invitó, puso el ambiente.

Ellas y ellos:

Lola al principio sobre un paño blanco también de flores entre el suelo y sus pies, con rayos de luz que parecieron reales serpentinas doradas.

Después de pasar Lola, ningún Minotauro habría sufrido de amor por tanto laberinto.

Y la forma de emocionar de Beli, que hizo de todos todos los versos que dijo.

Y la complicidad de Inma, que regaló las ganas de volver a leer poemas.

Se subió al carro de los aurigas Felipe Gato, y puso la emoción que se pone al recitar a la forma que tienen los duendes del bosque.

Y la voz de Isa, que inventó una antigua canción de Joaquín Sabina justo mientras se elevaba a romper cada tono con uno más puro, más limpio y más atrevido. Nos encogió al decir los versos y a mí me estremeció en un final que hará que el maestro del desamor sepa quién tiene que cantar esa canción a partir de ahora.

Terminó para redondear el propio poeta autor, que ya era dueño y señor del recital, derrotando por k.o. a unos guantes de boxeo a base de ideas puras.

Después, con el último aplauso, nos juntamos a charlar y la noche dispersó a los buenos buscadores de alguna copa.

Desde entonces, no he vuelto a verlos. Pero eso fue lo que pasó.

Felicidades por tu libro, Lorenzo.

lunes, 4 de abril de 2011

TE IBA A BUSCAR.

Dime qué hizo que te detuvieras,

antes de irse la luz de lo verde al carmín,

con el pie sin bajar todo del adoquín

y parar mis latidos sabiendo que eras

una de esas del bosque, una de esas hadas

que te hacen bailar sin laúd ni tambor,

que bendicen, te dicen, o algo peor:

te enamoran sólo de una mirada.

Di por qué no miré ni a los lados ni atrás

y cómo es que no quise o no supe parar...

Más que lo violento al perder tu mirar

me dolía el vacío de no verte más,

más que cualquier herida, mi vida; y pensar

que unos metros faltaron para recortar

la distancia en que un brazo te puede abrazar

o esa otra, en que un beso te puede besar…

Dime qué hizo que yo te sintiera

mientras dicen que no hice sino respirar,

sin moverme, sin verte, sin acariciar,

sin hablar, sin un ruido, a mi vera, a mi vera,

y al subir sus persianas mis ojos te vieran

como si en aquel día, supieras, supieras,

que mi vida te iba a buscar.

sábado, 2 de abril de 2011

La estación primaveral
ensalzada por poetas;
los músicos y pintores
se inspiran tambien en ella
y le dedican sus loas
y proclaman sus bellezas.
En contra, no tengo nada
de las bondades que cuentan:
es verdad que los jardines
y los campos hermosean,
con flores nuevas que brotan
al llegar la primavera.
Todo sería perfecto
si tuviese otra cara
a la que muchos se enfrentan.
Es voluble, variable,
es así la pajolera
y con la fama de hermosa,
alegre y cascabelera,
no es oro lo que reluce
al llegar la primavera.
Pues también llega cargada
de estornudos y lloreras,
picores, ronchas y pitos,
producto de las alergias,
pues esta bella estación
cargada de polen llega
y fastidia de lo lindo
a los que padecen de ella.
Por todo ello me atengo
a la realidad concreta
y no veo sólo bondades
en esta bella floresta.

viernes, 1 de abril de 2011

Momento único

Amarte a pequeños sorbos.
Mirarte, para entrar en ti,
besarte, hasta no poder más,
sentirte, dentro de mi piel,
transmigrarme contigo
olvidándome de mí
en primavera
y siempre.