Si el Alzheimer es vulnerable a algo, es sin ninguna duda al amor, al cariño, a las caricias, a los besos. Contra ello, ese gran desconocido se desarma.No olvidemos a nuestros mayores que han vuelto a ser niños, que han olvidado su nombre,las palabras, el día en el que viven pero que no han olvidado las caricias que un día dibujaron en su piel ni las miradas de amor que grabaron en sus pupilas.
Hoy es el día del Alzheimer, no lo olvidemos y animemos a aquellos que trabajan sin descanso para erradicarlo de nuestras vidas, mientras eso ocurra, sigamos ofreciendo la mejor de nuestras sonrisas a aquellos que se van marchando por el camino del olvido y a los que ningún "alemán de nombre raro" nos hará olvidar.