sábado, 12 de abril de 2008

PASEANDO POR AIGÜESTORTES




Ésta es otra foto de las que hice en vacaciones. Está en el parque de Aigüestortes, como ya os dije. Recuerdo que este día hicimos una de nuestras caminatas, con subidas y bajadas que rompian el ritmo al mejor caminante y que llegaban a destrozar a los gemelos más preparados; pero nosotras lo hicimos casi sin rechistar, eso sí, con mucho fruto seco, mucha agua y mucho bocata chicarrero(de chorizo y salchichón, a gusto de la consumidora). ¡Ah, y como no, con buen humor!.
Desde luego, no hay nada mejor que compartir tus momentos con aquellos a quienes quieres y con quien la risa es fácil. Me encantaron mis vacaciones, pero más la compañía. Espero este año poder repetir compañeras de viaje. Me costaría entender mis vacaciones sin ellas

viernes, 11 de abril de 2008

SOBRE EL JUEGO

Números imprecisos.

¿Harto de la rutina del parchís? ¿Cansado de paradas en seco?

Líese a bocados con los cantos de los dados. En una palabra, redondéelos. Obtendrá el dado esférico, una verdadera catanga a la hora de los juegos de mesa que despenden de un número previo.

[[Nota del inventor del juego: Si se sienten picarones, se tiran toda la tarde debajo de la mesa buscando el jodío dadito, que rueda y rueda…]]

 

La carta más alta.

Mi padre la puso encima del frigorífico y eructó, vacilón. Mi tío Paco en la lámpara araña, como si jugara al baloncesto; y mi abuela, al querer ganar poniéndola en el techo desde el mueble bar, se cayó por la ventana otra vez. A mí me pegaron con las babuchas, pero me salía el refresco de limón por la nariz, de la risa.

 

Damas (y caballeros).

El tablero era a la vez bandeja. Mi tía Susi ponía su platito con el vaso de leche para oír la novela y mi enamorada Micaela y yo, poco a poco, nos comíamos las fichas y después se las comía mi tía. Mirando por su salud, acabamos jugando sólo con galletas redondas.

 

Póquer (pura psicología).

El nuevo y el pastor iban de farol en esa mano con el truco de la ceja. Mi hermano y yo no sabíamos si había reina de picas por lo barata que costó la baraja. La novia del nuevo hacía muecas detrás de Morgan, el granjero, hasta que le vomitó por dentro de la camisa. El resto de la partida, concentrado, subía las apuestas. Voy, dije, y me fui al baño. Volví a los quince minutos y nadie había apostado nada más. El pastor seguía con el farol, totalmente deslumbrado por la frialdad del nuevo, que llevaba muerto unos cuarenta minutos. Al amanecer, nadie recordaba quien debía llevarse los treinta y siete centavos, premio único para el ganador final. Decidimos quedar para el siguiente lunes y jugar al póquer con más gente. Bastaría con alguien que conociera las reglas.

 

Dominó (tradicional).

El chino se las daba de saberlo todo sobre este juego, y como nosotros somos un poco soberbios, nos liamos a tirarle botellines de cerveza y almohadas a partes iguales. Más humilde, el chino sacó las ciento sesenta piezas de que se compone este juego en una aldea de su país llamada Cham Pa Ñá, con un elevado índice de alcoholismo. Nos explicó en menos de cuatro días que las piezas blancas y verdes son distintas de las rojas y redondas, que a su vez sólo valen puntos a favor si no están mordidas. Cuando acabó con las instrucciones del juego, lo guardamos en el armario y echamos una partida de dominó clásico, con sólo ochenta fichas, como está mandado.

 

Brich (trucos útiles).

Si el as de diamantes se cierra sobre el doble de la carta que tienes en la oreja izquierda, pero no se acerca ni de lejos a la mitad de lo que suman las dos primeras cartas de la pareja rival, tu compañero de juego es tonto. Se ve a la legua. Pero, si se rehace cual víbora y muestra media carta que indica lo que ha comido Lord Pillallou, uno de tus adversarios, la cosa mejora y podéis ganar unas libras. Se ve a la legua.

ROTATORIO

Javier Mendoza se quedó blanco al desdoblar el papel y leer su contenido.

-Ya se dijo, y votamos todos a favor, que sería rotatorio cada año. No entiendo cómo esta temporada no habéis eliminado esta posibilidad para mí, -gritó Javier.

-No nos hemos dado cuenta, Javier, lo siento, -contestó Berta, del grupo organizador y autora de la obra.

El silencio ahogaba. Tras dar los últimos martillazos, se levantó Mauro y dijo:

-Apenas hay tiempo para otro sorteo. La gente espera.

De mala gana, Javier Mendoza cogió el tridente, se enfundó las mallas rojas ajustadísimas y se colocó el rabo como pudo.

En su primera escena sobre el escenario, Javier hizo que se abriera un agujero de fuego en medio del patio de butacas que engulló a los espectadores, tanto de pago como invitados a la noche del estreno. Ninguno se libró. Segundos más tarde, reinaban el silencio, la oscuridad y un ligero olor a azufre. La obra se suspendió de inmediato.

Mauro, que además de montador hacía de ángel guardián de la humanidad, se fue hacia Javier hecho una furia. Tanto que tuvieron que separarlos.

-La próxima vez me haréis caso, -dijo Javier-. No soporto ese papel y lo sabéis.

Más tarde, en la cena de la compañía de teatro Zarabundia, se firmó ante notario que los papeles serían rotatorios en giras futuras, con derecho a demanda judicial. Se sirvieron las copas y, como siempre, Javier encendió los cigarros con un simple chasquido de los dedos, sin necesidad de cerillas. Fuera, en la calle, sin hacer ruido, Mauro tiraba de la mano del último de los espectadores hacia arriba.

-Ha sido una chiquillada, no iba con vosotros.

No se presentó ninguna denuncia.

jueves, 10 de abril de 2008

EL CHAPARRÓN

En la puerta de tu casa,
escucho tus quejas, penas y tormentos.
“Que si antes o después.
Que si salgo o si entro.
Que si amarillo o blanco
en vez de amarillento.
Que si pop o rock
porque no bailo lento.
Que si izquierda o derecha,
que si no me centro.
Que si mediano,
que no es ni grande ni pequeño.

Que si arriba o abajo.
Que si excusas y cuentos.

Que si promesas tardías.
Que si vagos recuerdos.
Que si estás o no estás,
que si no te encuentro.
Que si, ¿me miras o me ves?,
que qué es lo que pienso.
Que si…”
Que sigues con tus lamentos,
mientras yo me mojo bajo la lluvia y el viento.
“Que si…”. “¡Basta!", te digo.
Este es mi único argumento:
“Que si…." "¡Que sí! ¡que te quiero!”.

(prosema)

martes, 8 de abril de 2008

DIGNIDAD TECNOLÓGICA


Soy un aburrido elemento en desuso, y digo aburrido porque me han dejado más solo que la una. No veo más que verde; tanto verde que lo voy a aborrecer. Esta hierba que me roza me mantiene completamente húmedo, desmoronando la posibilidad de ser útil en un futuro, porque, oxidado hasta los muelles más internos, dime cómo hago para cumplir con la misión para la que he sido creado.

Yo lo sabía, lo juro; esa niña con la guasa, desde que salieron del sur, ella y sus amigas para descargar tensiones aquí, en el norte; en el verde éste que me asfixia.

No paró esa criatura de encenderme, de apagarme, de toquetearme…, haciéndome trabajar de manera muy dura. ¿A quién se le ocurre usarme en el coche? El esfuerzo que supone realizar mi trabajo de coche a coche y en movimiento es de lo más fatigoso que los de mi clase hemos podido llegar a experimentar. Mi compañero, que habrá corrido la misma suerte que yo, opinará lo mismo.

Y, claro está: las pilas se agotaron, los botones se rindieron, y a ver qué guapa de todas las que iban en los dos coches (tanto mi dueña como sus amiguitas) iban a perder el tiempo en salir de este valle, rodeado de montañas, sólo para comprarnos a nosotros unas pilas. ¡Ahora, que “pa” “to” el rollito que se han traído, que si me escuchas, cambio, cómo va eso, corto y jijí, y jajá, pa ese “mamoneíto” sí que hemos servido! ¡Y ahora, ahí os quedáis, cacho plásticos!; ¡ya se acabó vuestra hora, que donde se ponga un buen móvil…!

¿DETENEMOS EL TIEMPO?

Amigos, os propongo un viaje por uno de los lugares más hermosos que he visitado. Se trata del Parque Nacional de Aigúestortes y Estany de Sant Maurici. Y muy cerca de él, el encantador valle del Boi. Es una zona donde vale la pena perderse, detener el reloj y dejar que nuestros sentidos se llenen de la luz y los sonidos de esta zona. Pasear por sus senderos, contemplar esos soberbios campanarios. Todo en esta zona invita a la contemplación y el disfrute sin más. Os dejo sólo unas pinceladas de la zona. Aunque las fotos os puedan gustar, la realidad las supera con creces. Id y no os arrepentireis. Y si habéis ido, volved a ir. Yo, amenazo con volver a perderme en esa inmensa y silenciosa calma. ¿Nos vemos alli?


Fotos:I. Orta

lunes, 7 de abril de 2008

CAPRICHOS

Me levanté en cuanto vi que mi lora Barbi y mi anaconda Yarina se liaban a bofetadas, un arte difícil para ambas. Ayer tarde bebí demasiado. Quizá algo menos que por la noche, pero mucho; y no les preparé la cena. Medio molida, me libré del abrazo de mi marido, Pepe Bermúdez, y puse paz entre los bichos. Al ver que me dirigía a la cocina, dejaron sus disputas y me siguieron.

Barbi es muy especial para comer. Lleva una temporada dando lata y le tengo muy mimada. El desayuno que le preparé para hoy era el siguiente:

-Cereales hidrogenados marca Coquitos recubiertos de miel.

-Agua sin gas propio, con gas añadido de otras aguas con gas a las que les quito el gas apretando fuerte la botella.

-Yogur enriquecido con nata, de sabores variados.

Mientras Barbi disfrutaba igual con la vista de su bandeja, que comiendo cada vez de un plato, miré a Yarina. Y era tal su expresión en los ojos que no pude sino darle también un capricho. Como una bala, salió de la cocina.

Yo no digo que los animales se rían, pero en cuanto Yarina se zampó a Pepe de un golpe, juraría que su rostro era el de un chiquillo con zapatos nuevos.

Tres días más tarde, con la digestión hecha, salimos otra vez a buscar novio para las tres.

F E L I C I D A D E S

Hoy es un día especial para uno de nosotros. Esta entrada no estaba prevista, ha surgido espontáneamente porque creo que eso es lo bonito de las felicitaciones, que sean naturales y de corazón. Sólo le deseo a nuestra querida amiga Inma que sea muy feliz en el día de hoy y que siga igual de guapa compartiendo con nosotros sus maravillosos textos. Un beso y ¡Feliz cumpleaños!


Te di los besos

que a mis labios devuelves

como quien siembra

domingo, 6 de abril de 2008

HAIKU


Quimeras guardo

en tus labios posadas

hasta que vuelvas