Me entreabriste la puerta de tu alma
me asomé a ella con pasos quedos
vislumbré un volcán medio dormido
que avivó mi ser sin pretenderlo.
Quise entornar la puerta
y una llamarada quedó prendida de mis dedos
abrasándome con fuerza las entrañas
calcinando mi pecho al descubierto.
¿Cómo pude olvidarme la armadura
sabiendo que el dios Eros anda suelto?
Turbada sigo mi camino
soñando con volverte a ver de nuevo.
martes, 6 de julio de 2010
Encuentro
Publicado por
inma
en
martes, julio 06, 2010
7
quenosleen
lunes, 5 de julio de 2010
¡QUÉ SORPRESA DE IMAGEN!
¿Quién habrá colgado esa preciosa foto a la derecha? Creo que voy a adivinarlo: ha sido Beli, y eso es el caño la culata en Huelva. Es que una servidora se bañaba recien nacida, y antes, en esas aguas. ¡Qué gustazo de imagen! Gracias por compartirla con nosotros (anda que como no seas tú, vaya chasco, jajajá...)
Publicado por
Isa
en
lunes, julio 05, 2010
7
quenosleen
Etiquetas: El Plumier revuelto
domingo, 4 de julio de 2010
REVISIÓN.
El niño dijo que no. El padre tomó las gachas. La madre dijo que no. El niño tomó la copa. La suegra dijo que no. El perro tomó la sopa. El padre dijo que no. La esposa se tomó el pienso. El perro ladró que no. La suegra tomó el filete. La niña dijo que no y el suegro cogió el chupete.
Ocurrió más de una vez, que todos se equivocaron. Pero al volver con sus gafas, nuevecitas que compraron, cada uno acabó viviendo en un barrio muy lejano, pues no supieron de quién se cogieron de la mano.
Publicado por
Gabriel
en
domingo, julio 04, 2010
11
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
REDESENCUENTROS.
Deborah Johnson encontró al hombre de su vida en la universidad, se casó con él cuando ambos terminaron los estudios y trabajaron juntos como socios colaboradores de la empresa del padre de su marido.
La noche en que se miraron por primera vez a los ojos desde que se casaron, hicieron las maletas y cada uno volvió a la casa de los padres. No se conocían, era como si nunca se hubieran visto.
El cardenal Vittorio Masanti y la abadesa de la congregación Silencio Cristiano, Carmela Dorani, coincidieron al salir del Vaticano el día en que fueron excomulgados. Al salir del hotel donde durmieron juntos, dejaron sus antiguas ropas tiradas por el suelo y se fueron a vivir al extranjero, a una casa llena de espejos para jugar con sus remordimientos.
El hotel Dante de Roma clasificó esa habitación de prohibida por orden expresa de Su Santidad.
Deborah Johnson y su ex marido coincidieron en una recepción en la Santa Sede y, al mirarse de nuevo a los ojos, se ausentaron a la menor oportunidad y corrieron juntos a encerrase en la única habitación de hotel libre que quedaba en Roma, que pagaron a precio de oro. Durante una noche jugaron a perdonarse vestidos con unos extraños ropajes que alguna pareja había dejado tirados por el suelo.
Publicado por
Gabriel
en
domingo, julio 04, 2010
5
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
REUNIÓN.
-Nadies pariese contenta de obsequiass, altezza, -dijo Igor en su mejor transilvano.
El conde se levantó y un criado turco, empalado en una sombrilla de playa, acercó el presente a su amo, que cortó las cuerdas del paquete con una sola uña afilada como un puñal.
En silencio, leyó el prospecto que sacó de la pequeña cajita: “Hemostop, el remedio contra cualquier derramamiento de sangre. Composición: Taponato atóxico de algodonia. Consérvese en frío. Dosificación: Tres veces a la noche, en mordiscos.”
La primera risita, cuyo eco rebotó por las enormes bóvedas del castillo, la soltó el Hombre Invisible. A él también le dolió un espejo como regalo. Se unió el Hombre Lobo, en una franca y abierta carcajada, hasta el punto de dejar caer varias de las tabletas de turrón que recibió. La Momia se levantó y lanzó al aire cientos de rollos de papel higiénico, que se abrieron como serpentinas, tras lo cual Frankenstein desenvolvió varias docenas de las cremalleras que encontró en su caja y las aplicó con maña a las costuras abiertas más llamativas de las que había provocado su estruendosa risa.
En copas de oro, poco valoradas por su originalidad, brindaron algo más contentos los cinco amigos de toda la vida y más de una muerte.
Publicado por
Gabriel
en
domingo, julio 04, 2010
4
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
miércoles, 30 de junio de 2010
TODO LATE, TODO FLUYE
Avanzo al paso de la mayoría, queriendo dar vida a mi sueño que late al ritmo de mis pulsaciones. A mi sueño, que aún dormido, sueña con despertar del letargo de veinte años de inconsciencia.
En esta tarde viva, donde todo late, donde todo fluye, tomo de la mano a la joven que fui, y la coloco a mi lado, atendiendo a cada detalle que me llega de sí; intentando recopilar toda diferencia entre ella y yo; todo lo que ya no hay y todo lo que aún queda. Lo que deseó y lo que desea. Y a la vez, gentes van y vienen, abrigadas, en soledad, en compañía, aceleradas, embelesadas con el encanto de una ciudad que te hace sentir viva sin concesiones. Incluso aún llevando a cuestas un lastre cadavérico y terrible, incluso así, el ritmo de la vida se impone y el lastre acaba abandonado en una calle cualquiera, aunque vuelva a dar contigo y colgarse de tu cuello cuando la soledad tome presencia.
Voy buscando una escena de entre las que me rodean, que me sirva para representar mi sueño vivo. Puede valer la sonrisa de una madre que aúpa a su pequeño y le señala a una cigüeña que los sobrevuela lentamente. Puede ser el gesto de felicidad de dos amigos al encontrarse, después de mucho tiempo. Podrían ser las manos entrelazadas de dos enamorados que se buscan con la mirada constantemente. Y mientras todo sigue su ritmo, mientras todo fluye, de pronto elijo, sin pensarlo dos veces, a un par de chicas jóvenes que se dicen adiós. Una de ellas lleva una bolsa de viaje azul con rayas blancas; una bolsa en la que probablemente haya intentado meter a empujones su gran tristeza, el vacío al que más tarde tendrá que enfrentarse sola y en silencio; un silencio que ya no romperá con sus risas esa otra chica de la que hoy se despide y a la que le otorgará dentro de muy poco el último beso de despedida, hasta que el tiempo se encargue de volver a darles otra oportunidad, otro instante que compartir, donde las caricias de ambas encuentren su sitio en todos y cada uno de los recodos de sus jóvenes cuerpos.
Y entre tanto, el ritmo de la ciudad sigue imponiendo su pulso al tiempo que mis anhelos invocan a esta memoria dormida, y la aceleran, y no cesarán, lo sé, hasta que decida qué hacer con mi momento perdido, olvidado en una habitación pequeña, muy cerca del mar y lejos de esta ciudad, que en esta tarde cualquiera, hoy más que nunca, me grita tu nombre…
Publicado por
Isa
en
miércoles, junio 30, 2010
10
quenosleen
Etiquetas: Isa
lunes, 28 de junio de 2010
PAGOS Y COBROS.
Una vez que Pedro le robó la cartera al ministro del Interior, corrió hacia el puesto de policía del aeropuerto para alertar de que una banda de carteristas estaba haciendo presa en los viajeros. Pedro había dejado su propia cartera a cambio en el bolsillo del pantalón del ministro.
Antes de salir hacia el aeropuerto, Pedro había apostado diez mil euros con el ex convicto Juan a que éste no sería capaz de quitarle la cartera dentro del propio aeropuerto sin que se diera cuenta.
Cuando Juan terminaba de sacar la cartera del ministro del bolsillo de Pedro, dos agentes le colocaban unas esposas en las manos.
-Aquí tiene, señor ministro, no sabíamos que viajaba solo, -dijo uno de los agentes al devolver la cartera y ver el pasaporte diplomático, sin fijarse lo más mínimo en la fotografía del documento, tapada por el pulgar de Pedro.
-Yo me encargo de él, -dijo Pedro- y se alejó con Juan hacia una sala VIP algo alejada de los pasillos del aeropuerto.
-Dame los diez mil euros y te saco de aquí, -dijo Pedro mientras soltaba las muñecas de Juan.
Mientras, el ministro, sorprendido al sacar la cartera de Pedro del bolsillo, era sacado de la cola para embarcar y llevado sin miramientos a la misma sala donde le esperaban Juan y Pedro.
-Yo me encargo de él, déme la documentación que llevaba y la llevaré a la comisaría -dijo Pedro a los agentes. Se quedaron los tres solos.
-Me debes diez mil euros, -dijo Pedro al ministro, con quien había apostado que sería capaz de hacerle perder el vuelo si viajaba sin escolta.
Cuando se hicieron los pagos y se devolvieron las carteras a sus dueños, Pedro pudo pagar por fin los veinte mil euros que había perdido al póquer con las mujeres del ministro y Juan la semana anterior.
Publicado por
Gabriel
en
lunes, junio 28, 2010
4
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
domingo, 27 de junio de 2010
PROFECÍAS (3).
Apagón.
Desde la primera luna del año seis mil doce de la V Olimpíada, antes de la merienda, se conoce una de las profecías más aterradoras y certeras que se hayan hecho en la Historia, casi al nivel de la que predijo que mi vecina LeroYasmina, la del tercero, duraría poquísimo con el novio en ese plan.
La predicción, hecha por el sabio Tangoentanga de la lejana Abisinia, justo con el pan con manteca en la mano, fue la siguiente:
“El día que uno que esté recién operado de los codos y cante bien haga su entrada en el escenario para interpretar un aria a dúo, será la falta de luz absoluta y muchas cosas peores que me callo, porque no me las sé.”
Y, en efecto, mismamente ayer, en la ópera Deudas del alma, de Giaco Luigi Chincheri, justo cuando aparecía Paulovo Ciferante, uno de los grandes, su portentosa voz gritó “¡A pagar!”, con los dos brazos haciendo cortes de manga al mismo tiempo.
El tramoyista, recién contratado, no entendió dos palabras sino una y el teatro se quedó a oscuras.
Dado que el público procedía de las capas más altas de la sociedad neoyorquina, hubo que hacer verdaderos esfuerzos para que alguien gritara un poco, otros dos protestaran que “¡a ver!” y seis de los dos mil espectadores se precipitaran hacia las diez puertas abiertas de ocho metros de ancho.
Un caos que pudo haberse evitado.
Publicado por
Gabriel
en
domingo, junio 27, 2010
4
quenosleen
Etiquetas: Gabriel
jueves, 24 de junio de 2010
"MACHADO EN LA VOZ DE TODOS"
Tuve el honor de participar la noche del pasado día veintidos en el recital poético "Machado en la voz de todos", celebrado en el Palacio de Las Dueñas, en compañía de Juan Carlos Durán Cepeda. Ha sido él mismo quien ha musicado dos poemas de Antonio Machado, con los cuales cerramos el acto. Además, intervinieron varios poetas y músicos amigos, como Sol Guerrero y José María Marín.
Quiero compartir con vosotros la satisfacción que siento tras esto que para mí ha sido un reto y que salió muy bien. Fue un acto precioso, en el mejor escenario que podía tener: el lugar de nacimiento del poeta. El acto fue presidido por la señora duquesa de Alba, acompañada del señor alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín y la señora delegada de cultura, María Isabel Montaño.
Guardaré este momento en mí para siempre.
Publicado por
Isa
en
jueves, junio 24, 2010
7
quenosleen
Etiquetas: El Plumier revuelto
martes, 22 de junio de 2010
PENDIENTES PENDIENTES.
A la hora de la siesta, Dorita aparecía andando con dificultad dentro de los grandes zapatos de su tía Manuela. El ruido al andar de los tacones trastabillados terminaba por despertar a la abuela, que reía la ocurrencia de la pequeña nieta, y por enfadar a la tía. Tanto fue así, que el cuarto día los zapatos estaban recogidos en lo alto del armario ropero, donde la niña no podía llegar.
Dorita, en respuesta, se dedicó a los cajones de la ropa.
Así pudo descubrir, frente a la reducida ropa interior de su madre y su hermana mayor, unas bragas enormes, de color beige, que cogía, extendía sobre la cama, doblaba cuidadosamente y volvía a guardar en absoluto desorden.
Durante un día, el silencio con que exploraba evitó la reprimenda, pero al día siguiente, en una nueva expedición, descubrió los grandes cajones de la cómoda cerrados con llave. Tía y sobrina se miraron sin pestañear.
Enemiga de la televisión y con los cuentos que se trajo aprendidos de memoria, la niña elevó el nivel de su investigación de la casa del pueblo donde la habían dejado sus padres unos días y subió las escaleras que llevaban al desván.
Allí descubrió el tesoro que buscaba sin saberlo.
A eso del mediodía, el panadero vociferaba desde la calle y los vecinos salían a por el encargo. Como no había peligro, la tía Manuela dio el dinero a la niña para que pagara y trajera el pan en una bolsa de tela.
Al verla, el panadero le regaló un pequeño paquete de magdalenas recién hechas y le dio la bienvenida al pueblo. La niña sonrió y, gracias a sus cinco años y medio, movió la cabeza para que el panadero admirara los pendientes que se había puesto.
-¡Manuela!, –gritó el panadero hacia el interior de la casa.
Esta, al oír el grito, vino corriendo desde el patio y, una vez en el zaguán, miró al panadero a los ojos, después siguió la mirada de éste y, finalmente, detuvo la suya en los pendientes y la sonrisa de la niña, que movía la cabeza luciendo dos sencillos aros de plata.
-Te juro que no sabía dónde estaban, -le dijo Manuela al panadero.
-Yo pensé que los habrías perdido, -respondió éste.
-¿Os estáis enamorando, tía Manuela? –preguntó Dorita mirándola fijamente.
-Más o menos, -respondió la tía.
-Entonces, ¿vienes al baile esta noche?, –preguntó el panadero.– Ya has visto que no se los regalé a otra. Como te dije hace un año, se los di a tu madre para que te los pusieras en la fiesta.
-A las diez, entonces, –dijo la tía Manuela y entró en la casa con la niña, que no dejaba de girar la cabeza y mirarse en todos los espejos del pasillo al pasar.
Antes de salir por la puerta, donde le esperaba el panadero, la tía Manuela sacó de su bolsillo un par de llaves, miró a la niña Dorita y le dijo:
-Te las cambio por los pendientes.
-Hay cuatro cajones, –respondió la niña con las manos en las caderas.
-Sólo llegas a los dos de abajo, –contraatacó la tía.
Hicieron el cambio.
Al volver de madrugada, la abuela y la nieta dormían en la gran cama de matrimonio de la habitación de Manuela, rodeadas de toallas, fajas y sábanas en desorden. A su lado, una cómoda con dos enormes cajones abiertos y vacíos.
No las despertaron y Manuela y el panadero subieron al cuarto de invitados.
Publicado por
Gabriel
en
martes, junio 22, 2010
6
quenosleen
Etiquetas: Gabriel