martes, 21 de diciembre de 2010

A LOLI.

Loli te alterna el compás

de un pincel sobre una tela

con una pluma y su estela

por el envés y detrás

del papel blanco que anhela

contar una historia más.

Hace libros para niños,

te los escribe y dibuja

historias de hadas o brujas

o de príncipes lampiños.

Loli te enciende la luz

con un trazo de pintura,

y te pinta la ternura

como quien la lana pura

teje con punto de cruz.

Del tango de sol y sombra

al baile de los colores,

artista entre los pintores:

sevillana que me asombra.

A Loli.

A IRENE.

Sangre de la rima libre,

voz limpia, ritmo diverso,

compás de ideas en verso;

ingenio de gran calibre:

Irene con su Universo.

Valentía de contar

aventuras sin sonrojo.

Con amaneceres rojos

o noches de trasnochar

en busca de aquellos ojos

que ella se paró a mirar.

Plenitud agradecida,

ella nació porque quiso,

y se inventó el Paraíso

para dedicar su vida

al poema libre, conciso

o la prosa divertida.

La va a soñar quien la lea:

sentencia por los renglones,

cuenta, regala, propone…

tu mente se recompone

y te aclara las ideas.

A Irene.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Azotea de invierno

Tras el fuerte azote del viento
y la implacable lluvia del otoño,
en mi pequeño rincón de macetas
amarillean los jazmines y los ficus…
Pereció la rosa,
tirita desnuda la bignonia.
Muda de reuniones, a la luz de las velas
duerme mi azotea hasta la primavera.
La hamaca, recogida,
guarda confidencias
selladas bajo la "tramposa" luna de verano.
Temblorosas pero firmes,
mis plantas aromáticas
atesoran su fuerza vital en sus diminutas semillas
Igual que mi jardín,
mi corazón resiste a duras penas
los fríos preludios del invierno.
Pero aquí y ahora
he descubierto, con asombro,
mi flor de Navidad, de nuevo florecida.

domingo, 19 de diciembre de 2010

A PAQUITA.

Será el verla sonriente,

pero también escribir

lo que escribe: ese torrente

de versos, Guadalquivir

sobre temas referentes:

reír, llorar y vivir

con espíritu valiente.

Niña antes, mujer fuego

con las inciviles bombas,

que deshicieron el juego

y los saltos de la comba.

Lectora, madre, cantora,

abuela, siempre poetisa,

que no pide ni una misa,

pero reza a todas horas

con su mirada y su risa.

La firmeza de sus credos,

los enredos de sus cantes

modernos y los de antes,

de amores y otros enredos

en cuartetos elegantes.

Gracias, amiga querida

por tu voluntad de hacernos

poemas para leernos:

poemas llenos de vida.

A Paquita

A Inma.

Cantar para cien edades

si te pones a contar,

necesita habilidades

como hace Inma al mezclar

clásicos con novedades.

Aquellos niños en corro:

pantallas blancas de tela,

la bruja del abejorro

y el príncipe da socorro

a la princesita Adela:

Inma modela entonar

poemas en cantinela,

para que cante un juglar

y baile un polichinela.

Algún cuento con reptil,

que será después vencido

y en un gran saco metido,

porque el público infantil

ya lo tiene decidido

O fábulas navideñas,

de encuentros desafinados

de villancicos cantados

junto al fuego de la leña.

Y juntos, por descontado.

Como hace magia el brujo,

en verano o en invierno

Inma siembra con dibujos,

lo guarda en paraleernos,

y tú, tan sólo con vernos,

te encuentras con ese lujo.


A Inma.

CANTARTE LENTO.

De viva voz y el portento:

la oí cantar y me vine

como los niños del cuento

con música de violines.

Cantando a puro torrente,

o susurrando en sigilo,

igual, indistintamente

nos puso a sentir en vilo.

Los cantes dijo con seda

acariciando las notas:

ya sobrecogida queda

el alma y se te agarrota.

Cogió el aire y lo hizo brisa,

lo domó, o lo volvió viento,

cuando la boca de Isa

desbordó ese cante lento

y el tiempo perdió la prisa.


A Isa.

ANDAMIO DE VERSOS.

La suerte se desparrama

como quiere y cuando quiere.

Conmigo lleva esa dama

una temporada en llamas

por suerte o por lo que fuere

y lo hace en forma que digo:

de poeta y de arquitecto

y el nombre del interfecto

Lorenzo, mi buen amigo.

Hace poemas de creer

amores por las personas,

y hace de la pena broma

al hacerte recorrer

del alma hasta el cromosoma

si lo acabas de leer.

Su verso es demoledor

del esperpento ideario:

con un solo comentario

nos contagia el estupor

del don de vivir diario.

¿Qué te explique como sea

su construcción del mensaje?

que conoce el andamiaje

tan bien como las ideas.


A Lorenzo.

sábado, 18 de diciembre de 2010

FOTÓGRAFA INTRÉPIDA.


Atrapas un instante y le propones:

-¿Te vienes a mis ojos, me acompañas?

Y, volando en su nube de fotones,

acepta el trampolín de tus pestañas.

Convences a diafragmas y objetivos,

al zoom con rapidez y un punto fijo;

compones con la imagen acertijos

y pintas realidad de sueños vivos.

Echas la red a miles de Píxeles audaces,

que no huyen cuando ven que los retienes,

multiplican la magia que tú tienes

y componen las fotos que nos haces.

El resto, compartirlo, es el detalle

de generosidad y fiesta celebrada,

cuando quedan para leernos registradas

vivencias de parajes y de calles

y ganas de vivir fotografiadas.


A Beli.

EL DESAMOR

Cuando por ti pregunté
me dijeron que no estabas:
te habías marchado muy lejos
sin decir si regresabas.
Me quedé sin reaccionar
ante tamaña traición;
jurabas que me querías
y me has roto el corazón.
Espero que el desengaño
y la pena que ahora siento
la supere y poco a poco
la vaya curando el tiempo.
No te deseo nada malo,
pero es muy largo el camino
no sabemos las sorpresas
que nos reserva el destino.
Y puede ser que algún día
pases el mismo tormento
al sentirte abandonado
por la que tu estés queriendo.

Florilegio


"Florilegio": Bienvenida a las flores de invierno
Un ramito de poemas para el último domingo de otoño,
acompañados por la voz de Isabel Mª Riquelme

Domingo 19 de diciembre a las 17.30
Floristería Los Ángeles, Salteras (Sevilla)

Organizan: "Enredando" (Editorial Los libros de Umsaloua),
Floristería Los Ángeles y Lorenzo Ortega
Colabora: Ayuntamiento de Salteras

Cuando muera, amor mío,
no cantes triste por mí;
no plantes rosas en torno mío,
ni cipreses cerca de mí:
sé la verde hierba que me cubra,
de lluvia y rocío mojada;
y si me quieres recordar, recuerda,
y si no, que sea olvidada.

(Christina Rossetti)