domingo, 17 de abril de 2011

EXAMEN.

-Buenos días. ¿Adolfo Ingle, o algo parecido?, ¿es usted?

-¿Quién es usted?¿cómo ha entrado en mi búnker de verano? ¡Matadlo dos veces, niños! ¡Y que antes pronuncie cien veces bien mi apellido!

-Me llamo Johan Joachín Jasenjörf de Hohenlohe. Pronúncialo si tienes cojones, mierditonto. Y vengo del futuro, el 2011 para ser exactos; mi idea es darte el finiquito preventivamente, cacho de pellejo con ojos tuertos y bigote de escobilla de váter. Toma ya.

-¿Del futuro dices? ¡Tesquillá!

-Que sí, culotonto, que sí; es una maquinilla guapa que te venden en el Corte Alemán, seis meses sin intereses. Te dan tres viajes de observador, una teletransportación de tiestos y una única acción de interventor, sin coste añadido, donde se pueden cambiar algunas cosillas. Como tu careto o la fecha de caducidad de tu NIF.

-Pero ¿y mis guardias? ¿y los que tendrían que haberte detenido, torturado, preguntado, torturado, identificado, torturado y tiroteado, presentando ante mí tu cuerpo lacerado y troceado?, ¿einch?

-Ahí los he dejado, con un juego mitad puzzle, mitad numérico; están la mar de entretenidos. Además, les he dicho que eres un pederasta de mierda y vienen para acá sus madres a partirte la cara.

-¡Socorrillo, socorrito, socorrón, libradme de este matón!, ¡Aiiiiihiiiihiiiiihiiii!

-Desde luego, los libros te ponían como chochilaba, pero no me esperaba yo esta reacción tuya como de mona congoleña en celo, Adorfi.

-Pero buenooooo, ¡que tengo un destino de conquista, arrase y destrucción con posterior reconstrucción de Europa, Mundo y Saturno incluidos conmigo de mandamás!

-Tú te va a comé un mohón con flecos ahora mismo, junto al kilo y cuarto de supositorios de plomo que te vi a meté entre pesho y espalda, carahote, que no ere má que un carahote. Y no llames más a nadie, que oírte otro gritito va a precipitar tu final con dos guantazos bien dados que te voy a dar. ¿Te he dicho ya que eres carahote?

-Varias veces.

-Bueno, po siéntate ahí, en la mecedora donde ibas a firmar la invasión de Polonia y demás barbaridades. Y no te muevas que no soy de despilfarrar balas.

-¿Y si desaparezco sin inútiles perforaciones de bazo, vesícula y demás órganos?

-Uch, haberlo pensado antes, mohamierda, que eres un mohamierda.

-Pues nada, hala, venga palante. Menudo contratiempo.

Ratatatatatatatatatatatata. Y ratatá, de propina. Y el techo llenito de agujeros. Mierditecho mejor dicho; mucho búnker, mucho búnker y en una rafaguita se pone como un colador

-Oiga, no ha dado usted ni una.

-Me lo estoy pensando, pinchauva, me lo estoy pensando. A ver si para que no la líes me vuelvo yo en algo parecido a ti, y entonces me pongo malo. Mira, te voy a reenviar, como en los giros postales antiguos.

-¿Cómo?

-Te vas a pirar al Magdaleniense lo menos. Cógete algo de abrigo, un par de latas de conservas y los lápices de colores, que te vas a encontrar unas pocas de cuevas sin adornar.

-Pero ¿qué dice de…?

¡Puffff!... una mecedora vacía y una mihita de olor a azufre.

-¡Bueeeenoooo!, esta maquinita vale lo que cuesta. Hasta el bigote del chivo se ha teletransportado. Cosa guapa la tecnología. Y ahora un clis y pacasa, con la tarea hecha.

Instituto Beckembauer. Aula de historia contemporánea. Siglo XX. Lunes 25/04/2011.

-Primera pregunta del examen: Fundación de los Estados Unidos de Europa. Desmoronamiento de un incipiente partido ultraderechista en Alemania, por desaparición misteriosa de su líder, un tal Hitler, según las crónicas. Fundación simultánea de los Estados Palestino e Israelí. Tienen dos horas para responder.

Opción b): Conjunto pictórico de las cuevas grises de Moentchengladbach, período del Magdaleniense. Discutir las distintas teorías.

Johan Joachín sacó muy buena nota en esta prueba escrita. Él escogió la opción b).

miércoles, 13 de abril de 2011

RECONCILIADOS.

Saqué al baile por fin a María Rosa,

la que pedí mil veces en mi vida,

que justo ayer, quizá por aburrida,

me concedió volar sobre las losas.

La música no dio cuartel alguno:

sus piernas dispararon al momento

un aluvión febril de movimientos,

que tuve que seguir uno por uno.

Sin avisar el son cambió a bachata,

cuando se redoblaron los tambores;

retumbó mi pecho con temblores

y al tiempo su blusón y mi corbata.

La música se puso algo más lenta,

yo ya soñaba un vals o un pasodoble

y María me enfiló con un mandoble

de cintura frenética y violenta.

Saltó hacia mí justo cuando el trompeta,

su antiguo conocido y mal amante,

tronó de Apocalipsis disonante

para dejar el baile y estarse quieta.

Esta mujer se me envalentonaba,

y al tango que nació se me venía,

sin saber ya qué piernas eran mías

de lo que esta mujer se me pegaba.

Quería así, lo vi por fin muy claro,

matar de celos dentro de la fiesta

al que miró hacia mí con gesto raro,

mientras ella miraba hacia la orquesta.

Vi que el tipo, despacio, se guardaba

con ritual de asesino el instrumento

y con paso felino, en un momento,

de pas de deux a trois organizaba.

Quise escapar en la coreografía

que planteó la orquesta en la siguiente.

Pero era imposible: firmemente

quedé en medio del tipo y de María.

Llevar el paso en trío no es sencillo,

multiplicando giros y ademanes:

haciéndome bailar entre dos panes,

más que bailar hacíamos bocadillo.

Dejé que se acusaran de bandidos,

poniendo algo de orden a lo sumo,

con buenos aires, cigarro encendido,

se vinieron a bajar los malos humos.

La noche se agotó y cada guitarra

se fue para su funda sin protestas,

dejando sólo el ruido a las cigarras

que llevan siempre su instrumento a cuestas.

La pista se quedó quieta y callada,

pero yo no podía escabullirme,

largarme, desaparecer e irme

en medio de una pareja pegada.

No pronuncié palabra a María Rosa,

ni a su amante agarrado a mi cintura,

con quien recuperó su amor gozosa

siendo yo el pegamento en la figura.

Dormidos sobre el suelo y aún pegados,

por la mañana vino la limpieza,

me sacó limpiamente, de una pieza,

y los dejó dormir, reconciliados.

viernes, 8 de abril de 2011

A la hora justa.

A la hora justa. Día, martes. Semana, la "en curso". Año, éste. Esto lo digo para los amantes de los datos precisos.

Lugar, allí, en la Carbonería, con ganas de compartir versos. Y Lorenzo trayéndolos a manojitos, dejando después en las manos de sus amigas floristas algunos ramilletes para esparcirlos con su voz y su sentimiento.

Lorenzo comenzó, invitó, puso el ambiente.

Ellas y ellos:

Lola al principio sobre un paño blanco también de flores entre el suelo y sus pies, con rayos de luz que parecieron reales serpentinas doradas.

Después de pasar Lola, ningún Minotauro habría sufrido de amor por tanto laberinto.

Y la forma de emocionar de Beli, que hizo de todos todos los versos que dijo.

Y la complicidad de Inma, que regaló las ganas de volver a leer poemas.

Se subió al carro de los aurigas Felipe Gato, y puso la emoción que se pone al recitar a la forma que tienen los duendes del bosque.

Y la voz de Isa, que inventó una antigua canción de Joaquín Sabina justo mientras se elevaba a romper cada tono con uno más puro, más limpio y más atrevido. Nos encogió al decir los versos y a mí me estremeció en un final que hará que el maestro del desamor sepa quién tiene que cantar esa canción a partir de ahora.

Terminó para redondear el propio poeta autor, que ya era dueño y señor del recital, derrotando por k.o. a unos guantes de boxeo a base de ideas puras.

Después, con el último aplauso, nos juntamos a charlar y la noche dispersó a los buenos buscadores de alguna copa.

Desde entonces, no he vuelto a verlos. Pero eso fue lo que pasó.

Felicidades por tu libro, Lorenzo.

lunes, 4 de abril de 2011

TE IBA A BUSCAR.

Dime qué hizo que te detuvieras,

antes de irse la luz de lo verde al carmín,

con el pie sin bajar todo del adoquín

y parar mis latidos sabiendo que eras

una de esas del bosque, una de esas hadas

que te hacen bailar sin laúd ni tambor,

que bendicen, te dicen, o algo peor:

te enamoran sólo de una mirada.

Di por qué no miré ni a los lados ni atrás

y cómo es que no quise o no supe parar...

Más que lo violento al perder tu mirar

me dolía el vacío de no verte más,

más que cualquier herida, mi vida; y pensar

que unos metros faltaron para recortar

la distancia en que un brazo te puede abrazar

o esa otra, en que un beso te puede besar…

Dime qué hizo que yo te sintiera

mientras dicen que no hice sino respirar,

sin moverme, sin verte, sin acariciar,

sin hablar, sin un ruido, a mi vera, a mi vera,

y al subir sus persianas mis ojos te vieran

como si en aquel día, supieras, supieras,

que mi vida te iba a buscar.

sábado, 2 de abril de 2011

La estación primaveral
ensalzada por poetas;
los músicos y pintores
se inspiran tambien en ella
y le dedican sus loas
y proclaman sus bellezas.
En contra, no tengo nada
de las bondades que cuentan:
es verdad que los jardines
y los campos hermosean,
con flores nuevas que brotan
al llegar la primavera.
Todo sería perfecto
si tuviese otra cara
a la que muchos se enfrentan.
Es voluble, variable,
es así la pajolera
y con la fama de hermosa,
alegre y cascabelera,
no es oro lo que reluce
al llegar la primavera.
Pues también llega cargada
de estornudos y lloreras,
picores, ronchas y pitos,
producto de las alergias,
pues esta bella estación
cargada de polen llega
y fastidia de lo lindo
a los que padecen de ella.
Por todo ello me atengo
a la realidad concreta
y no veo sólo bondades
en esta bella floresta.

viernes, 1 de abril de 2011

Momento único

Amarte a pequeños sorbos.
Mirarte, para entrar en ti,
besarte, hasta no poder más,
sentirte, dentro de mi piel,
transmigrarme contigo
olvidándome de mí
en primavera
y siempre.

jueves, 31 de marzo de 2011

Vivir o morir, todo es ponerse.

Farabundo Argabites, hijo del gran primer actor Sweet Long Valladares, estaba harto de morir. Lo había hecho en cientos de circunstancias y no siempre resultaba ileso después de levantarse una vez más, ni recibía los aplausos esperados, aunque lo buscaban todos los grandes directores para ese tipo de escenas.

Ayer, al incorporarse tras una aparatosa caída de perfil, decidió que estaba harto, que este trabajo como actor especialista de constante morir no era vida para él.

Se presentó en la azotea del estudio Grosellën, en pleno rodaje de la escena cumbre de la gran superproducción Los zarcillos de los codos de la prima de tu mujer, de Otto Valheimer, y le dijo:

-Verá usted como soy mejor matando que muriendo, querido.

Y allí mismo despachó a tiros a dos maquilladoras, uno de vestuario, feísimo, los cámaras uno y tres y al ayudante de producción. Y con un mínimo de balas: ni media caja. Los cadáveres, poco a poco cayeron sobre tarimas de madera, suelos de mármol y tierra batida, como en el tenis. Y, sin excepción, a un ritmo que el único cámara que sobrevivió, el dos, supo captar en toda su intensidad. Y en una sola toma.

-Bashta, bashta, -le dijo Otto a Farabundo en su mejor castellano-. Mañana, a lash cinco, en este plató y sin ropa. Estás contratado. Estúdiate lash escenas ocho y nueve, lash de la masacre en la fábrica de boinash. Harás de boina, una prenda inmortal, que siempre vuelve. Y ahora, recoge del suelo a esta gente, que tenemos escenas pendientes de grabar y queda la luz justa.

-Sí, señor, síiiiiiiiiiiii, -gritó Farabundo-. Muchas gracias, -dijo girando la cabeza y cayendo hacia el vacío, unos cuarenta pisos más abajo, al no escoger bien una puerta de salida. Gracias al cámara dos, atento, tampoco hubo que repetir la toma.

Al oír el impacto contra el suelo y observar la postura en que quedó, Otto Valheimer comentó con los pocos ayudantes que le quedaban que aquel hombre, a pesar de su baja autoestima, sabía morir como estaba mandado. Como un profesional.

miércoles, 30 de marzo de 2011

FLORILEGIO 2


Aqui os dejo algunas fotos del recital...gentilieza y cariño de mi amigo Pepe


martes, 29 de marzo de 2011

"Semillas de paz"

Dolor, rabia y tristeza
me produce
pertenecer a una humanidad
que lucha por intereses bastardos
ignorando el sufrimiento de los más débiles.
La primavera, inexorable, apunta en nuestras calles,
nos reunimos a exaltar la poesía
el amor…
Mientras, la destrucción germina.
Abierta la Caja de Pandora
los pueblos se aniquilan
en nombre de la civilización
y la supuesta democracia.
Otra guerra insulsa
manejada por la hipocresía
y “los de siempre”.
Nuestros hermanos libios, aterrorizados
huyen hacia la incertidumbre.
Nuestros hermanos japoneses
se aferran a la vida
llorando en silencio sus pérdidas,
asumiendo con dignidad las catástrofes
que una Tierra herida por el hombre
les vomita.
Cegados por el oro negro,
financiamos armamento
en vez de ayuda.
Al asesinato programado hoy
lo llamaremos mañana: efectos colaterales,
Y seguiremos cantando al amor,
a la flor...
Pero con tristeza, honda tristeza
por eso, más que nunca hoy,
quisiera tener “semillas de paz”
para invitar al mundo a sembrar.

lunes, 28 de marzo de 2011

REGALO DE BODA

El día amanece frío,
de madrugada nevó
y bajo un manto de nieve
la Ciudad se despertó.
Inés ya se ha preparado
para ir hacia la iglesia,
a casarse con su amado.
No lleva acompañamiento
de padres, primos, ni hermanos:
sólo van ella y el novio
con los padrinos al lado.
Inés no viste de novia,
no lleva de azahar el ramo;
la blancura de la nieve
sus galas le ha regalado
y le ha servido de velo,
zapatos y traje blancos.
La madre Naturaleza
su hermosura le ha aumentado,
han salido de la iglesia,
ya están los novios casados.
Inés no se ha visto sola,
la nieve la ha acompañado.
Cuando emprenden el viaje,
sigue todavía nevando,
ella mira para el Cielo
y le agradece el regalo.