Mientras jugaba en la orilla
pude ver
a una gaviota en picado
que iba a coger un pez.
El pececito plateado,
como había bajamar,
saltó dentro de mi cubo
para intentarse ocultar.
Lo tapé con mis dos manos,
hasta que la vi marchar
y el pececito, contento,
no dejaba de saltar.
Un camarón envidioso
en el cubo se metió
y un cangrejo oportunista
por la palita trepó.
Al poco rato tenía:
Un caballito de mar
una estrella, un ermitaño,
gambitas y un calamar.
Todos jugando a la rueda,
esperando la pleamar.
Cuando la marea subió,
los liberé en los corrales
Y me dijeron ¡adiós!
7 comentarios:
Refrescante y juguetón...
veraniego e infantil...
¡quién pudiera estar en ese cubito!
¡quién a la rueda jugar,
y darse un bañito,
al llegar la pleamar!
Muy tuyo, muy tierno, muy de los días que vivimos.
Muy lindo, Inma.
Has conseguido una entrañable pandilla playera.
¡Ay que poema tan precioso! Me encanta. ¡Cómo se nota que en este género te mueves "como pez en el agua"! Un beso.
Totalmente de acuerdo con Beli y muy adecuado para recordar y utilizar en septiembre, cuando empiece el curso para trabajar con los alumnitos y empezar con buen pie. Un beso hermana.
Gracias amigas, en la playa disfruto como una "enana", y me surgen ese tipo de poemas.Sospecho que tendréisque sufrir alguno más. bssssssss.
Un poema para hacer feliz. Rescata la fantasía de los niños y el mar. Una delicia.
Y que sean muchos más.
Besos.
Como dice Gabriel tu poema me hace feliz, me transmite alegría y sencillez. Esta poesía la sabes hacer maravillosamente.
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