jueves, 13 de diciembre de 2007

MALAS INFLUENCIAS


Lo paso bien contigo. Me seduces cada día. Susurras en mi oído las más prohibidas tentaciones. Consigues ganar a menudo la batalla a mi conciencia. Me guías sugerente hacia el paraíso; el mismo desde el que cuentan, un día, algún dios te hizo caer.

lunes, 10 de diciembre de 2007

PARA QUE LO REAL NUNCA TE ALCANCE

Deja que desmerezca tu bondad;

que no te mire si sé que me miras.

Deja que olvide toda la verdad

y de verdad me aloje en la mentira.

 

No te presentes con tu alma de tul,

que no harás juego conmigo, harapiento.

De los capítulos tristes del cuento,

no me rescates, mi princesa azul.

 

Ni con tu lanza mates más dragones:

Ninguno quiso quemar mi razón.

Dieron calor a un pobre corazón

y yo enfrié sus bravos corazones.

 

Ni comas más manzanas de venenos,

para dormir a la espera de un beso.

Salva a la bruja de su maldición

y sigue en busca de un príncipe bueno.

 

Yo que soñé que todas mis canciones

que tuve que inventar en el infierno,

te cantaría aquí en el cielo eterno

de brujas, duendes, magos y dragones,

no he resultado sino un triste diablo,

que no logró jamás soñar contigo.

Porque si cuento no sé lo que digo.

Porque si canto no sé de qué hablo.

 

Reniega de este cuentacuentos, vuela,

para que lo real nunca te alcance.

Vive en el cuento, amor, la magia, el lance

del caballero y tú, princesa eterna.

domingo, 9 de diciembre de 2007

RECORRIÉNDOLE

Trepé al castaño y observé sin pestañear, la dicha que en suerte me tocó disfrutar a mis años. Tanto tiempo sin que mis piernas probasen su fuerza en ese intento, tantas ganas de sentir nuevamente el riesgo, el vértigo que me produce asomarme al mirador de mis deseos; tanto y tanto esperar para recorrer, para deslizar su hermoso tronco entre mis manos; tanto observarle a diario, hasta que al fin sucedió, y el no saber ni su nombre resultó ser lo de menos. Me bastaba con lo que era capaz de ofrecerme y con el tono cálido de sus cabellos.

ANALOGÍAS

Hablemos de las analogías,

los parecidos de los humanos

con los bichejos con o sin patas,

e incluso aquellos que tienen manos.

 

Patologías, enfermedades,

Males, dolencias raras o usuales,

¿Cómo las sufren los animales?

¿Se le acentúan con las edades?

 

Enumeremos casos posibles

y comparémoslos con los males

que en las personas son habituales,

por ser más  blandas o más sensibles.

 

Tortícolis para las jirafas,

los elefantes con sinusitis,

muchas serpientes con dermatitis

y no más de dos conejos con gafas.

 

Cientos de caries en cocodrilos,

en la última fila de colmillos,

donde no llega ningún cepillo:

Te hablo de los que van por el Nilo.

  

Y justo desde que el mundo es mundo,

me he planteado la mar de veces

un pensamiento frío y profundo:

¿Tienen reúma todos los peces?

  

En otro orden de prioridades,

si tiene un cuerno el rinoceronte

y dos el toro, entonces proponte:

¿La vaca es  más de infidelidades?

Harto difícil es de contestar,

pues en el ciervo, pongo por caso,

sería asunto de un buen repaso

ver a la cierva, e investigar.

  

Las aves, como los negociantes,

empiezan siempre pisando el suelo,

y, salvo algunos vuelos rasantes,

en general levantan el vuelo

 y buscan ver el séptimo cielo

los pájaros y los comerciantes.

Otro apartado: el de la comida

donde nos parecemos bastante:

Según quién tome  antes la salida,

nos comen o los comemos antes.

 

En los aspectos más rutinarios,

parecen más tranquilos, más lentos

y no se prestan al esperpento

de unos ropajes estrafalarios.

Viven desnudos, duermen sin tiempo,

sin la presión de despertadores,

que ya está el Sol, ese gran invento,

para avisar de luz a diario.

 

Tendrán vecinos, como nosotros,

pero sin piso propio ni en renta,

fresco colchón de hierba se inventan,

y si uno sale se acuesta otro.

 

¿Definitivamente distintos?

queda bien claro que, en situaciones

de hambre o de miedo, sale el instinto

y valen muchas comparaciones

  

Finalizamos: en los sepelios

los bichos muertos a los más vivos

no leen salmos del evangelio

sino que sirven de aperitivo.

Ahí parecemos algo más serios

sábado, 8 de diciembre de 2007

TU ABRAZO

El olvido lo traía en mi bolsillo, 

el del pantalón, donde suelen estar mis manos. 

La condena en la chaqueta, tan vieja, 

y el rencor en la camisa, aún con sangre. 

Pero me desnudó tu abrazo, 

y salió a relucir el perdón, 

que curó todas las heridas.

TESTAMENTO

Como todos los días, desperté en mi casa sin saber dónde estaba.

 Vi que se preparaba el café ante la impaciencia de apenas quince de mis muchos familiares reunidos en el salón.

Según me acercaba a ellos, retiraban las bandejas para dejar la mesa libre y repetir el hechizo alrededor de la médium, Eduvigis Pomerenke.

Y, como siempre, en un segundo, los dados negros decidieron en cuál de las cien casas que fueron de mi propiedad me aparecería al día siguiente.

El juego otorga tres puntos a los que llegan antes de que me haga visible y el primero que alcance los cien se queda con todo.

Aunque cansa, me parece un testamento emocionante. 

AHORA SÍ


 Por primera vez entré en casa sintiendo miedo:

Esta mañana me abrió la puerta un mequetrefe con bata blanca, una sonrisa y una aguja. Sólo mencionó un número para dirigirse a mí.

Sin que pudiera mostrarle mi desprecio, me dijo:

-A ver esa sangre, abuelo.

Yo le indiqué el corazón bajo mi capa.

Él se rió y contestó:

-Con la orina será suficiente para lo que le piden. Los datos personales rellénelos usted, por favor.

Dijo después “¡El siguiente!”, y allí me dejó. A mí, al conde Drácula, con la solicitud de la jubilación en la mano.

Despedí al cochero y regresé a pie hasta mi ataúd.

Ahora sí que sé lo que es la muerte de verdad.

 

 

jueves, 6 de diciembre de 2007

LA PUERTA

Nunca coronaron mi casa dos batientes.

La rectangularidad siempre venció sobre el medio punto.

Hace mucho tiempo, hubo una puerta partida, que acogía a mis padres, calladamente.

Eran momentos de infancia, de niños que ya eran mayores.

Y sus mayores, también los míos, les aguardaban en el umbral pacientemente.

Después, tras las maderas, comían, trabajaban, reían y soñaban.

Con la certeza de que curtidas manos les amparaban, entre franelas, aperos y ollas calientes.

¡Cuánto me hubiera gustado cruzar el zaguán y estar con ellos!

¡Cuánto hubiera dado por estar un segundo con los que nunca me vieron!

¡Cuánto, Dios mío, cuánto… por mi abuelos!

(prosema)

Abriendo ventanas

sUn ungüento amarillo es el que frente al espejo uso para exfoliarme la piel
y he llegado a notar como de ella también se desprenden las escamas de tus recuerdos.
Estoy limpia de tí, así me siento
y la toxicidad que me provocaba el halo de tu respiración ya no me hace daño.
Mudo la piel, si quieres llamarlo así, como pitón coralina y
los colores que marcan mis contornos ahora se han hecho más vivos.
Reluzco, reflejo el sol que sobre mi superficie se posa
y puedo ver que la sombra que se mostraba como pozo profundo
se ha vestido de diminutas luciérnagas,
pequeñas como motas de purpurina pero blancas y brillantes cual tizas de escuela.
Que bueno esto de que no me interese tu vida, de que ya no ocupes las esquinas de mi casa
donde ahora satisfecha dejo que reposen el polvo y los peces plata.

PRAXIS

El delegado japonés, Rasura Lakara, resbaló al poner el primer pie en la Sala. Con los dos pies por delante, sin soltar su maletín, acabó sentado al revés en su sillón, el segundo por la derecha.  El jabón que le sirvió de patín no pudo ser sacado de la boca del enviado italiano, Ptolomeo Porcistitti, hasta una hora después.

Casi de modo simultáneo, el representante de Industrias Panaderas Coreanas Yokoltopan, se quemó los faldones de su abrigo de Cachemir al pasar por la pequeña llama de gas que mantenía caliente el café y el té previstos para los descansos.

Uno por uno, todos los participantes en la Conferencia Mundial de Seguridad e Higiene en el Trabajo, sufrieron algún percance que cumplía con los objetivos: Inmediatos y de consecuencias casi funestas. Además, por supuesto, inesperados, sin tiempo a borrar la sonrisa idiota de la cara.

El organizador y ponente principal, Antolín Farto, fue felicitado por sus jefes, dado el carácter eminentemente práctico de la  Convención.