lunes, 10 de marzo de 2008

UN DESLUMBRANTE POLLUELO


El cascarón no se rompe. No tengo ganas de trabajar. ¿Por qué ese duende al que mi mamá llama con tanta fe, aún no se ha dignado a aparecer para auxiliarme? Es él quien debe arreglar este problema. Mi mami, cansada ya de una vida vacía y aburrida, me pidió como deseo. Pero ese enano despistado no llega y me asfixio aquí dentro.
Si me emplease a fondo, con mi pico duro, seguramente lo rompería, pero la verdad es que es mucho trabajo y yo he venido al mundo para otra cosa: para deslumbrar. El duendecillo será el responsable de que nazca hiperactivo, de lo mal que lo estoy pasando.
También mi madre sufrirá las consecuencias y no pondrá huevos de los buenos, con el disgusto. Y es una pena, la verdad, porque los huevos de mi madre no son unos huevos cualesquiera. Así que eso es lo que hay. Como éste no venga esta noche y me saque rápido, me veo currándome yo, con mi piquito, la perforación de esta coraza, y eso estresa tela.
Y veo a mi madre poniendo, si acaso, huevos normales ya para siempre; ni de oro ni nada de nada ya. Y teniendo que comprarse el libro de autoayuda ése… ¿cómo se llama? ¿Supermamita? Sí, sí, eso, Supermamita. Le hará falta para educarme.

3 comentarios:

Gabriel dijo...

Un cuento para mí prototipo de la buena parodia. Nace y sigue con ritmo de carrerita suave, que sirve muy bien para un final de salto enorme que parece más tranquilo de lo que es, con un humor que cada vez dejas salir más suelto y más elegante. Sí señora.

Loli dijo...

Me cuesta imaginarme al protagonista de la historia. Pienso en algo mágico y extraordinario. Supongo que el duende es la clave. Por otro lado, a lo mejor no es tan importante quién lo dice sino cómo y qué dice. Pienso como Gabriel que estás dando rienda suelta a tu humor por lo que este relato es muy diferente a otros que has escrito. Esta faceta tuya me encanta.

Isa dijo...

Hola, Loli:
Mi pollo es el futuro hijo de La Gallina De Los Huevos De Oro.Si recuerdas el cuento, verás cómo existe un duende, reponsable de que exista tal gallina. Gracias por animarme a seguir depurando este estilo, me encantaría conseguir en él más soltura. Un beso.