jueves, 20 de noviembre de 2008


No sé si os dije, pero he estado unos días en Madrid. Ya sabes, para eso de ayudar a levantar al pais de la crisis. Bueno, bromas a parte, mi entrada es para compartir con vosotros algunas de las joyas que he disfrutado en compañía de alguien muy querido para mí.

Las joyas a las que me refiero son en el ámbito gastronómico y teatral. En cuanto a lo primero, he disfrutado de dos lugares muy distintos y a la vez muy iguales en su originalidad. El primero de ellos es "La Bardemcilla", un café donde se puede degustar una buena comida, con una relación calidad-precio-atención bastante equilibrada. Este sitio se encuentra en el barrio de Chueca(al igual que el otro) ,barrio éste ,con un encanto que te cautiva. Sus calles están regadas con establecimientos diferentes, decorados con exquisito gusto y muy buena presencia, que te invitan a pasar y a disfrutar. Aqui se come bien, comida casera con nombres originales. En el segundo que os recomiendo es "Home", un lugar donde poder degustar de unas hamburguesas diferentes, nada que ver con la tan criticada comida basura. Aqui las carnes y verduras son de cultivo ecológico, y os puedo asegurar que se nota.

Bueno, y para el final he dejado la obra de teatro. Es buenísima. Si tenéis la opción de verla no la dejéis pasar ,"Un dios salvaje". Hace una crítica en clave de humor de las buenas formas, la buena educación, de como todo se derrumba cuando cada uno defiende lo propio sin atender a lo del otro. Bueno, es buenísima, la risa fluye sin problemas pero eso sí, sólo si te quedas en la superficie, en lo que ves sin ir más allá. Tiene mucho fondo detrás de la risa.

Espero que os pueda servir mis comentarios para disfrutar unos días de Madrid, ahora que vienen unos diillas de descanso. Ánimo y a conquistar la gran urbe.

2 comentarios:

Gabriel dijo...

Con avanzadillas de nuestra Beli como reportera se atreve uno a lanzarse a conocer nuevos sitios.
Gracias por compartir, como siempre.
Besos.

Loli dijo...

De momento no creo que pueda ir por allí, pero tu entrada me ha hecho recordar gratamente los días que pasé en Madrid nada más comenzar este año (y también me ha dado envidilla, ¡qué leches!).