Empieza por ti.
Ella buscaba a alguien que la quisiera, que supiera cuidarla,
que la sorprendiera con los pequeños detalles de los que está lleno el día a día,
que le regalara momentos de paz en frascos de aceites perfumados
y que conociera, sin temerlos, los puntos débiles de todo su organismo.
No se dio cuenta de lo cerca que siempre había estado de conseguir todo eso
hasta que vio su propia imagen en los espejos reflejada.
sábado, 28 de marzo de 2009
Microrelato
Publicado por
LaRubia
en
sábado, marzo 28, 2009
Etiquetas: LaRubia
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8 comentarios:
Sorprendente giro final, pero intrigante. ¿Niega encontrar o incluso buscar el amor más allá de sí misma? ¿Quizá en un mundo paralelo que le abre el espejo? ¿Renuncia porque no ve otra opción?
Perdona tanto pregunteo. Es que no sólo has abierto una caja de Pandora, es que, sin miedo alguno, has tirado la llave.
Para mí es un microrrelato big bang.
Un beso.
Gracias Gabriel, me deleito en tus lecturas, en tus comentarios, en tus preguntas... porque siempre aciertas en describir mis intenciones o estás tan cerca que casi te chocas.
Entiendo que con un título para este microrelato se pueden solucionar tus dudas.
Voy a ver si lo arreglo...
Queda igual de genial, pero todavía más lleno de intención. No quita misterio y añade contundencia.
Un título nobiliario por lo que adorna, fija y da esplendor.
Gracias y un beso.
Claro, amiga. Hay que empezar por quererse una misma, para que después te quieran. Buen final.
Desde luego, nadie como uno mismo para conocerse, pero también es cierto que en la unión con el otro, en los momentos vividos, en las frustaciones y en las pérdidas, crecemos y crecemos....tal vez, esa sea la razón por la que no nacimos para estar solos
Totalmente de acuerdo: Empezar por ti. Pero no quedarse solo en los reflejos. Y luego, nadar dentro, muy dentro, para salir fuera.
¡Besitos, Rubia!
(madejadepalabras)
Sí señor, quererse uno por supervivencia, y para querer. Un micro muy chulo, en frasco de color, y con un título y final contundentes.
Espectacular el principio y sorprendente el final.Quizás buscando desde dentro sea más fácil encontrar a los de afuera que nos entiendan.
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